Como sociedad venimos gritando “ni una menos”, reclamando por el fin de la violencia hacia las mujeres y niñas. “Vivas nos queremos” fue el lema que el pasado 3 de junio nos reunió en las calles nuevamente, por segundo año consecutivo, a familias, espacios políticos y sociales, mujeres, hombres, niñas y niños.

Para lograr avanzar contra este flagelo que cotidianamente padecen miles de mujeres en nuestro país es necesaria la construcción de una agenda de género como política de Estado. En este sentido, el gobernador Alfredo Cornejo propuso el 1º de mayo pasado una ley que representa un avance real y concreto en materia de sanción a la violencia hacia las mujeres y niñas: la modificación del Código Procesal Penal dotando de pautas ciertas la decisión acerca de una prisión preventiva. Dicha ley fue sancionada en junio por la Legislatura mendocina.

La modificación del Código Procesal Penal de Mendoza apunta a la protección de las víctimas de violencia de género, prevé dictar la prisión preventiva a pedido del fiscal cuando existiera peligro para la víctima o testigo por la libertad del imputado.

Esta semana sucedió un hecho histórico en nuestra provincia que representa un avance concreto en contra de la violencia de género. El martes 12 de julio ingresó al penal un hombre con reiteradas denuncias por violencia de género de su ex mujer. Es el primer caso en que una fiscal, basada en la nueva ley provincial de prisiones preventivas, logró que se le otorgue cárcel común de manera preventiva a quien la continuaba hostigando impunemente.

Contamos con una ley nacional de violencia de género y la figura del femicidio en el código penal ya ha posibilitado que se establezcan penas ejemplares en este sentido, sin embargo antes de llegar al peor desenlace que constituye la muerte por causa de género, este fallo es ejemplificador para quienes reúnen varias denuncias por amenazas, violación a las restricciones de acercamiento, entre otros posibles delitos enmarcados en la ley de violencia de género.

Como legisladora provincial y actual presidenta de la Comisión de Género y Equidad del Senado, celebro esta actuación judicial que no sólo favorece a la mujer y su familia en este caso en particular, sino que inaugura y marca un precedente en la Justicia mendocina en materia de sanción a la violencia hacia las mujeres y niñas.

Hoy podemos decir “ni una menos”, porque estamos avanzando de manera articulada desde los tres poderes del Estado en políticas concretas como la mencionada.

Por Claudia Najul

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