Al referirse a la situación económica argentina, el economista aseguró que “la política aplicada en la Argentina durante la crisis global ha tenido más éxito que las que impulsaron otros países. Fortalecer la demanda interna durante una crisis externa es necesario. No hay otro remedio”. A continuación los pasajes más importantes del diálogo con Blecker:

 

P.: Usted ha estudiado a los países en desarrollo que han utilizado modelos de sustitución de importaciones y a los límites que tienen para crecer, la Argentina ha tomado un modelo muy industrial con restricciones a algunas importaciones, ¿lo está haciendo bien?

Robert Blecker: Existen límites, pero diría que es movimiento oscilante como el de un péndulo. En una época el mundo fue demasiado hacia la sustitución de importaciones y énfasis en las exportaciones, y en otras épocas se ha ido demasiado en otro sentido. Lo que necesita Argentina, China, México o cualquier país es un balance entre producción doméstica y producción para exportación, ya que los riesgos de poner demasiado énfasis en las exportaciones es que se tienen riesgos provenientes del exterior. Si el exterior tiene crisis los ingresos se caen, los precios bajan, la cosa sale mal. Hacer que el balance vaya algo más en un sentido que en otro, pero sin cometer los errores del pasado que terminaron en economías excesivamente cerradas sería bueno.

P.: La Argentina o Brasil han atravesado esta crisis sin sufrir como en otras ocasiones, ¿por qué ha sucedido?

R.B.: El país que más he estudiado en Latinoamérica es México, que es el caso contrario a los que citas. Es el país que más ha sufrido, con una caída de 6,5% del PBI el año pasado, muchísimo desempleo y pobreza. Y ha sucedido porque ha mantenido muy estrictamente el modelo neoliberal u ortodoxo, no adoptaron los estímulos fiscales y monetarios necesarios, tardaron en adoptar cualquier política activa y han mantenido un enfoque de política monetaria estricto, el más estricto dentro de las políticas de metas de inflación. Todo el mundo caía en crisis y México seguía aumentando las tasas de interés, todo lo contrario a lo que hacían EEUU y Canadá, sus socios comerciales, hasta el Banco Central Europeo actuó así. Una crisis como la actual es una situación difícil para cualquier país, pero creo que la política aplicada en la Argentina ha tenido más éxito. Fortalecer la demanda interna durante una crisis externa es necesario. No hay otro remedio.

P.: Respecto a EEUU cree que puede caer en una nueva recesión

R.B.: La economía de EEUU está muy débil. La única cosa que crece es el déficit. El empleo no crece casi, el mercado de vivienda ha quedado muy bajo, hay muy pocas rayos de esperanza actualmente. El estímulo que ha aplicado el gobierno no ha sido tan grande como parecía y además ha sido contrarrestado por los recortes fiscales por parte de los Estados y gobiernos locales. Paul Krugman y otros economistas han dicho que los estímulos al lado de los gastos han sido casi nada. Los estados recortan, el gobierno federal aumenta, no hay coordinación.

P.: ¿Qué deberían hacer en EEUU?

R.B.: Debemos pensar en algunas políticas como en los años 30, que se enfoque en el empleo. El gobierno de EEUU da recorte de impuestos, pero no crea programas de empleo. Hay gente muy productiva que puede ayudar, la infraestructura va cayendo. Obama tiene buenas ideas de cara al futuro, con cosas ambientales como energía sin petróleo, pero hay que hacer más. Además hay una situación de bloqueo en el Congreso estadounidense, porque se necesitan 60 votos entre los 100 senadores para poder hacer cualquier cosa y es complicado. El estímulo que ha dado Obama es el más grande que era posible lograr políticamente, pero no el necesario económicamente. Nosotros también sufrimos, de esta cosa de que los salarios van atrás de la productividad, hay un incremento en la desigualdad, hemos podido crecer con consumo financiado por recortes que a largo plazo no es sostenible y ahora se ve que a corto plazo tampoco. Hay que plantear nuevas respuestas.

P.: Muchos hablan de que el yuan debe revaluarse, ¿qué visión tiene?

R.B.: Por un lado es esencial, y por otro es muy difícil para China porque todo su modelo de crecimiento y empleo depende del tipo de cambio atrasado o subvaluado. Es muy difícil para ellos, mientras que los costos para los otros países se sienten en el presente. En América del Norte y en México una gran parte productiva se ha traslado a China en los últimos años y no resultó muy bien. Muchas industrias se instalaron en Asia. El valor del yuan es importantísimo para muchos países, no sólo para EEUU. No sé cómo lo ven en Sudamérica al tema, porque ustedes venden materias primas y dependen del crecimiento de China. De hecho está pasando que hasta la industria textil que es tan de mano de obra intensiva se está yendo de China, se van a Bangladesh, a Mongolia, Vietnam y otros países, ya lo textil no es tanto de China. China está avanzando en la escala industrial y de tecnología.

Entrevista de Walter Naumann
Fuente: Ambito

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here