Los portugueses protagonizarán mañana manifestaciones en las principales ciudades del país para mostrar su pesar por los incendios que causaron más de un centenar de muertos este año y exigir soluciones que eviten nuevas tragedias.

Las convocatorias fueron lanzadas a través de las redes sociales en ciudades como Lisboa, Oporto o Coimbra. También están convocadas movilizaciones en las capitales de los distritos más afectados por los fuegos, como Guarda, Aveiro, Leiria, Viseu, Braga, Viana do Castelo, Vila Real y Bragança, entre otras.

Los convocantes insisten en que quieren que sean manifestaciones pacíficas y sin tintes políticos para mostrar la “lucha, vergüenza y desilusión” del pueblo portugués con lo ocurrido en los últimos meses, según la convocante de la medida en Oporto, Maria Souto.

Ante los más de 100 fallecidos en las oleadas de incendios del pasado junio en Pedrógao Grande y del último domingo en el centro y norte del país, los participantes esperan que las acciones, bajo el lema “Portugal contra los incendios”, se conviertan en un “basta de inoperancia y basta de negligencias”.

En Lisboa la marcha saldrá desde la Plaza del Comercio y sus convocantes adelantaron que será una protesta “contra la falta de acción de todos los gobiernos que dejaron acumular leyes ineficaces en la prevención de los incendios en Portugal”.

Por ese motivo, quieren que “el Estado comience, de una vez por todas, a oír a los especialistas del medio ambiente” para evitar desastres como el de los últimos días.
Sólo en los incendios desatados el domingo último en el centro y norte de Portugal, fallecieron 43 personas y más de 70 resultaron heridas, refirió la agencia de noticias EFE.

A estas cifras se suman los 64 muertos y más de 250 heridos en los fuegos de Pedrógão Grande, hace cuatro meses. En ambos casos, las llamas dejaron casas destruidas, empresas reducidas a cenizas y miles de hectáreas arrasadas, que tardarán años en recuperarse.

El miércoles último, la titular de Administración Interior, Constança Urbano de Sousa, a cargo de los servicios de emergencia, debió renunciar a raíz de las consecuencias de los incendios forestales, pero su dimisión no alcanzó para no acallar las críticas de los partidos de la oposición al primer ministro, el socialista António Costa, en el poder desde 2015.

La oposición exigió un cambio de políticas y no solo de caras para evitar tragedias como la que se desató el domingo pasado, y el partido democristiano CDS, el más derechista del arco parlamentario, anunció una moción de censura al gobierno de izquierda que se discutirá el próximo martes. Los conservadores del PSD, liderados por el ex primer ministro Pedro Passos Coelho, dejaron claro que acompañarán esa medida.

Por su parte, los dos partidos de la izquierda radical, el Partido Comunista y el Bloque de Izquierda, que apoyan al Ejecutivo socialista, se mostraron críticos pero no definieron una postura sobre la moción de censura.

El gobierno necesita el apoyo de estas dos fuerzas políticas para superar la moción de censura del CDS, ya que los socialistas están en minoría en la Asamblea de la República.

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