En un discurso sobre contraterrorismo, el mandatario reiteró su intención de cerrar la prisión de la Bahía de Guantánamo, donde aún permanecen 166 presuntos extremistas islámicos, y anunció su decisión de levantar la moratoria de traspaso de detenidos a Yemen, revisando la situación ”caso por caso”.

”Dada la incesante búsqueda de los líderes de Al Qaeda por parte de mi administración, no hay justificación más allá de la política para que el Congreso nos impida cerrar un centro que nunca tuvo que haberse abierto”, dijo Obama al hablar sobre su estrategia contraterrorista en la Universidad de la Defensa Nacional.

El líder de la Casa Blanca llamó a su vez al Congreso a levantar las restricciones a las transferencias de presos en Guantánamo y anunció que se pidió al Ministerio de Defensa que designe un lugar en territorio estadounidense donde poder celebrar los juicios militares que actualmente son realizados en la bahía cubana.

Buscando cumplir la promesa hecha apenas asumió su primer mandato en 2009, el demócrata Obama dijo que además designará un ”nuevo alto enviado” de los ministerios de Defensa y de Estado ”cuya única responsabilidad será la de lograr la transferencia de detenidos a terceros países”.

Por otro lado, Obama dedicó parte de su intervención a la polémica utilización de aviones no tripulados (drones) para lanzar bombardeos en terceros países contra presuntos islamistas radicales o sus escondites, algo claramente violatorio de la soberanía de esas naciones.

Estos ataques con drones en otros países, ya de por sí controvertidos, generaron un intenso debate los últimos días tras conocerse que estas naves habían sido las responsables de la muerte de cuatro ciudadanos estadounidenses desde el 2009 en Yemen y Pakistán.

El mandatario sostuvo que la utilización de los ”drones” estará destinada a cuando exista una ”amenaza inminente a los ciudadanos estadounidenses”, siendo que ”antes de cualquier ataque, tendrá que haber certeza de que ningún civil será abatido o herido”.

El presidente defendió su uso asegurando que las acciones de Estados Unidos ”son legales”, que los aviones no tripulados ”han salvado vidas” y que ”el poder aéreo o misiles convencionales son mucho menos precisos y probables de causar más víctimas civiles e indignación local”.

”Desde la utilización de aviones no tripulados a la detención de sospechosos de terrorismo, las decisiones que estamos tomando definirán el tipo de nación y de mundo que dejamos a nuestros niños”, agregó Obama.

El demócrata recordó además que desde la muerte del líder de Al Qaeda en un operativo militar clandestino en Pakistán, en 2011, ”no hubo ataques de grandes dimensiones en los Estados Unidos y nuestra patria es más segura”.

El mandatario agregó que la amenaza de esa red fundamentalista ”ahora es más dispersa”, aunque surgieron nueva amenazas de sus afiliados, extremistas y terroristas organizados independientemente, como el reciente atentado de dos presuntos islamistas chechenos durante la Maratón de Boston.

”Nuestra nación está aún amenazada por los terroristas”, pero ”esa amenaza ha cambiado y evolucionado de aquella que llegó a nuestras costas el 11 de septiembre” de 2001, añadió, mencionando también el asesinato del embajador en Libia del año pasado y el atentado de Boston del mes pasado, que dejó tres muertos.

Obama señaló que el ”futuro del terrorismo” incluye a ”afiliados de Al Qaeda letales pero menos capaces”, ”amenazas a instalaciones diplomáticas y empresas en el extranjero” y ”extremistas locales” de Estados Unidos, por lo que ”debemos tomar estas amenazas seriamente y hacer todo lo que podamos para confrontarlas”.

En ese sentido, el mandatario dijo que ”mucho pero no todo el terrorimo que enfrentamos está motivado por una ideología común, una creencia de algunos extemistas de que el Islam está en conflicto con Estados Unidos y Occidente”.

”Por supuesto, esta ideología está basada en una mentira, para Estados Unidos no es una guerra con el Islam”, sin embargo esta ideología ”persiste” y por ello ”necesitamos todos los elementos de poder nacional para ganar una batalla de voluntades e ideas”, agregó el presidente norteamericano.

Los retos principales a afrontar dentro del plan nacional antiterrorista serán finalizar con la amenaza de Al Qaeda y sus ramificaciones y garantizar la transición de Afganistán, señaló.

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