En Madrid, donde tuvo lugar la protesta más multitudinaria, coincidieron dos manifestaciones con similar propuesta pero con distinto recorrido, que clamaron contra las políticas neoliberales del Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP).

En algunas ciudades como Barcelona o Sevilla, las protestas se celebrarán mañana.

La principal convocatoria fue formulada por la ”Cumbre Social” que une a las principales centrales de trabajadores y un centenar de organizaciones sociales bajo el lema ”Emplea tu fuerza, vamos a cambiar las cosas.

Juicio a la banca, defendamos lo público, defendamos a las personas, defendamos las pensiones”.

A esta marcha se unieron las distintas ”mareas” de los principales sectores afectados en los últimos años por los recortes del gobierno como salud, educación, derechos sociales, y de la cultura. ¡No tendrán nuestro dinero!”, coreaban los manifestantes de la Cumbre Social que colmaron el madrileño Paseo del Prado y que se dirigieron desde Atocha a la Puerta de Alcalá.

”Sin luchar, ¿qué tendrás?”, podía leerse en un cartel o ”Salvan bancos. Cierran hospitales”.

Desde la madrileña Plaza de España, otra marcha, en la que confluyeron los distintos grupos y asambleas del 15-M o indignados se movilizó detrás de una pancarta con el lema ”La banca culpable”, ”Reconquistemos nuestros derechos”.

Las protestas tienen lugar a dos años de la llegada de Rajoy al poder y en un momento en el que los ánimos de los españoles, que aún no perciben la salida de la crisis, están caldeados por el anuncio del gobierno de que prepara una ley de huelga y de Seguridad ciudadana, con la que se pretende controlar la movilización social.

”A aquellos que propugnan recortes en derechos como el de huelga, hay que decirles que se pregunten si la gente puede vivir con 700 u 800 euros de salario. Esto es lo que tendrían que vigilar si realmente les interesan los intereses de la ciudadanía.

Por eso llamamos a la gente a emplear su fuerza para luchar contra el desmantelamiento de lo público y los derechos sociales”, afirmó el secretario general de la Central Comisiones Obreras (CC.OO), Ignacio Fernandez Toxo.

”Denunciamos el aumento del paro (desempleo) y el empobrecimiento, y defendemos una alternativa. La inversión es la base de la recuperación económica y la creación de empleo”, apuntó por su parte, Cándido Méndez, líder de la Unión General de Trabajadores (UGT).

No asistieron los partidos como tales, pero sí algunos de los principales líderes de las fuerzas políticas opositoras, entre ellos el líder de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara, y la vocera del Partido Socialista (PSOE), Soraya Rodríguez. ”La Troika (Comisión Europea, FMI y Banco Central Europeo), la banca, el poder financiero y el gobierno están dando un golpe de estado a los derechos laborales, sociales, sindicales, económicos y civiles como no hemos conocido en todo el período democrático”, sostuvo Lara a la prensa.

”Ayer conocimos que habrá una nueva reforma laboral. ¿De dónde piensan ahorrar dinero? Con despidos más baratos y menos prestaciones por desempleo”, remarcó Soraya Rodríguez.

Las movilizaciones coinciden con el debate de los presupuestos del Ejecutivo central de Madrid y el regional de Cataluña, que profundizan los recortes sociales y, por lo tanto, servirán para medir el puso ante una hipotética huelga general exigida por los movimientos sociales en las calles y que los sindicatos no anunciaron aunque no la descartan.

Desde que asumió el poder tras las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011, en las que el PP obtuvo una mayoría absoluta, Rajoy tuvo que afrontar numerosas protesta de funcionarios públicos, ciudadanos indignados, estudiantes y dos huelgas generales, la última contra su reforma laboral, que facilitó y abarató el despido.

El presidente del gobierno se mantuvo firme en el rumbo económico a pesar de que sus políticas de austeridad elevaron el desempleo hasta el 26%, es decir, 6 millones de personas y prolongaron la crisis.

La economía española salió oficialmente de la recesión en el último trimestre aunque los ciudadanos dicen no percibir cambios y no confían en la recuperación.

En este contexto, Rajoy resiste pero acorralado por el escándalo de corrupción que sacude al PP y con su credibilidad por el suelo, ya que más del 70% de los ciudadanos rechaza su gestión y un 87,8% no confía en él, según un sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas, estatal (CIS).

La Unión Europea (UE) pidió a España que profundice el ajuste tras alertar sobre el riesgo de incumplimiento del objetivo de déficit de 2014, fijado en el 5,8%, mientras el Ejecutivo español no descartó más recortes y anunció que revisará la reforma laboral, enfureciendo aún más a los ciudadanos.

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