El político y jurista italiano Sergio Mattarella, de 73 años, figura a la que apostó el primer ministro, Matteo Renzi, fue elegido hoy como el nuevo presidente de Italia en la cuarta ronda de votación tras haber superado la mayoría absoluta de 505 votos en el Parlamento.

El ex juez del Tribunal Constitucional fue elegido en una votación del Parlamento reunido en sesión conjunta en el que un total de 1.009 electores entre diputados, senadores, representantes de regiones y senadores vitalicios depositaron su voto.

Cuando la presidenta de la Cámara de los Diputados, Laura Boldrini, leyó la boleta que confirmó su elección, el parlamento estalló en una fuerte ovación, pese a que no fue una sorpresa, ya que según los cálculos, superaría ampliamente los votos requeridos.

Al momento de la elección, Mattarella se encontraba en una sala del Tribunal Constitucional, adonde tal como requiere el protocolo, se acercó Boldrini, para comunicarle el resultado de los votos.

”Mi pensamiento va, sobre todo y por encima de todo, a las dificultades y esperanzas de nuestros compatriotas. Basta sólo esto”, pronunció ante la insistencia de los periodistas al enterarse de la noticia.

Mattarella obtuvo 665 votos, entre ellos los de todos los parlamentarios del Partido Demócrata (PD), de Nuevo Centro Derecha (NCD), de los partidos centristas y de Izquierda, Ecología y Libertad.

El candidato propuesto por el Movimiento 5 Estrellas, liderado por el cómico Beppe Grillo, el magistrado Ferdinando Imposimato, se quedó en 127 votos y hubo 105 boletas en blanco correspondientes a los miembros de Forza Italia, de Silvio Berlusconi, que habían anunciado su disenso.

Otro de los ganadores de la contienda de hoy es el primer ministro, Matteo Renzi, quien, según el semanario Panorama propuso a Mattarella ”unilateralmente” en una ”obra maestra” de táctica política.

En un tuit en el que destacó la figura de Mattarella, Renzi lo definió hoy como ”un político de bien”, un hombre ”de la legalidad”, destacando entre otros aspectos su ”lucha contra la mafia”.

La figura de Mattarella, un ex democristiano cercano a la izquierda, de larga aunque discreta carrera, logró unificar Partido Demócrata de Renzi, que en los últimos meses no lograba ponerse de acuerdo sobre ninguna cuestión.

Asimismo, tras algunos desencuentros, los legisladores de NCD -aliados de Renzi liderados por el ministro de Interior, Angelino Alfaro- acordaron esta mañana apoyar la candidatura.

Por su parte, el ex primer ministro Silvio Berlusconi, rechazó la elección y quedó en un virtual fuera de juego al no haber sido siquiera consultado sobre la elección de un viejo rival político.

El partido del ”ex Cavaliere” voto en blanco al considerar ”una traición” el no haber sido consultado, por lo que anunció el fin del llamado Pacto de Nazareno, el acuerdo que mantenían para sacar adelante algunas reformas constitucionales y el nuevo sistema electoral.

El décimo segundo presidente de la República Italiana tiene ahora que recibir la investidura en el Parlamento, donde jurará el cargo y pronunciará un discurso, en un acto que podría celebrarse el lunes.

El nuevo presidente reemplazará a Giorgio Napolitano, quien renunció el 14 de enero tras nueve años de ejercicio y una vida entregada a la política, debido a ”las limitaciones y las dificultades” derivadas de su edad, 89 años.

Matarella, nacido en Palermo en 1941, mantuvo un enfrentamiento abierto con la mafia italiana tras la muerte de su hermano, Piersanti Mattarella, asesinado por la Cosa Nostra el 6 de enero de 1980, cuando era presidente de la región de Sicilia.

Fue ministro de Relaciones con el Parlamento durante el gobierno de Ciriaco De Mita de 1988 a 1989 y de Educación con Giulio Andreotti, entre 1989 y 1990, cargo del que dimitió tras la aprobación de la ley Mammì, que otorgaba tres cadenas de televisión a Mediaset, el imperio mediático de Berlusconi.

Posteriormente ocupó los cargos de vicepresidente del Consejo de Ministros, durante los años 1998 y 1999, y de titular de Defensa de 1999 a 2000, en el gobierno de izquierdas de Massimo D’Alema.

Como ministro de Defensa, apoyó la reforma que abolió el servicio militar obligatorio al tiempo que apoyó la invasión de la OTAN en Yugoslavia contra el ex presidente serbio Slobodan Milosevic.

En el 2011 fue electo juez de la Corte Constitucional por el Parlamento de su país.
Telam

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