Estados Unidos: la oposición tomó el control del Congreso

Los republicanos conquistaron hoy ocho años después el Senado de los Estados Unidos y con el dominio completo del Congreso obligarán al presidente Barack Obama a pactar para aprobar nuevas leyes en sus dos últimos años de mandato.

Los triunfos en West Virginia, Arkansas, Dakota del Sur, Montana, Colorado y Iowa aseguraron a los republicanos los seis nuevos puestos que necesitaban para lograr el mínimo de 51 escaños para controlar la cámara alta. El Senado, que hoy renovó a un tercio de sus miembros, estaba dominado por los demócratas desde 2006.

Como se preveía, los republicanos confirmaron también su dominio en la Cámara de Representantes que controlan desde 2010 y que hoy renovaba sus 435 puestos.

A partir de mañana será un enfrentamiento Casa Blanca vs. Capitolio, pero tras dos años de parálisis y con las elecciones presidenciales de 2016 en el horizonte, parecen condenados a llegar a acuerdos.

Eso será mañana. Los ganadores se dedicaron hoy a saborear la victoria. ”Los principios y el mensaje de nuestro partido han tenido eco en los votantes de todo el país. Esto es un rechazo a las políticas fallidas del presidente Obama”, dijo Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano.

”(Los estadounidenes) Han dado a los republicanos la oportunidad de conducir el país en una dirección mejor. Los republicanos en el Senado y en la Cámara de Representantes están preparados para escuchar a los estadounidenses. Esperemos que el presidente Obama también”, añadió en un comunicado.

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El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, defendió hoy su puesto en el estado de Kentucky y tendió la mano.

”Tenemos la obligación de trabajar juntos. Sólo porque tengamos un sistema bipartidista no quiere decir que debamos estar en un perpetuo conflicto”, pidió McConnell. También Obama convocó a los líderes de ambas facciones en las dos cámaras a una reunión el viernes en la Casa Blanca.

McConnell, sin embargo, aventura también nuevas disputas tras dos años de bloqueo legislativo en Washington por el enfrentamiento entre los dos partidos. ”No espero que el presidente se levante mañana y vea el mundo de forma diferente y él sabe que yo tampoco”, dijo uno de los grandes rivales del demócrata Obama, pero también uno de los más propensos al consenso en el Senado.

Obama convocó a los líderes de ambas facciones en las dos cámaras a una reunión el viernes en la Casa Blanca.
Un avance de las posibles dificultades lo dio Mitt Romney, candidato republicano a las presidenciales de 2012 ganadas por Obama: ”Su agenda nos ha hecho un gran daño tanto dentro como fuera del país”.

Quedan dos años hasta las presidenciales y no hay tiempo que perder tras 24 meses de disputas políticas que han hecho que haya empeorado la imagen que los estadounidenses tienen sobre Washington.

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Ese fue el mensaje de John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes y líder republicano: ”Recibimos con humildad la responsabilidad que los estadounidenses han depositado en nosotros, pero no es tiempo para celebraciones. Es hora de que el gobierno empiece a obtener resultados e implementar soluciones ante los desafíos a los que se enfrenta nuestro país, empezando por nuestra economía en dificultades”.

”Los votantes han dejado claro que quieren que trabajemos juntos. Yo estoy dispuesto”, dijo conciliador Harry Reid, líder demócrata en el Senado.

Capitolio y Casa Blanca deberán entenderse para llevar adelante sus respectivas agendas. Ambos tienen derecho de veto sobre el otro, pero Obama cuenta con la potestad de tomar medidas ejecutivas por su cuenta.

En ambas agendas aparece en la lista de cuestiones pendientes la reforma migratoria, una de las grandes promesas de Obama desde que llegó a la presidencia en 2008 y bloqueada por los republicanos en la Cámara de Representantes.

El presidente no ha cumplido aún su promesa electoral de concretar una reforma para sacar de las sombras a los 11 millones de indocumentados que actualmente viven en el país.

Esa ley y otras relacionadas con impuestos, medioambiente, infraestructuras y demás requerirán de consenso para salir adelante.

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