Dijo que Teherán nunca podrá tener armas nucleares; es el primer presidente de EE.UU. que visita el Muro de los Lamentos

El presidente Donald Trump comenzó ayer su primera visita a Israel y dijo que cada vez observa una mayor “causa común” entre las naciones musulmanas e Israel en su determinación de contrarrestar la amenaza que representa Irán. Además evocó la visión de una solución pacífica para la región de Medio Oriente.

El mandatario norteamericano y su esposa, Melania, llegaron ayer al mediodía al aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, donde fueron recibidos cordialmente por el presidente Reuven Rivlin y el primer ministro Benjamin Netanyahu.

Durante la visita, Trump siguió impulsando su intento de aislar al Estado iraní. “Irán nunca puede tener la bomba atómica”, dijo tras una reunión con Rivlin en Jerusalén. “Irán debe poner fin a su apoyo al terrorismo. Muchos países del mundo árabe son conscientes de la creciente amenaza que supone Irán. De hecho, varios países árabes modificaron ya su posición con respecto a Israel”, agregó.

En un gesto de enorme valor simbólico, Trump es el primer presidente de Estados Unidos en ejercicio que visita el Muro de los Lamentos en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Ningún responsable israelí lo acompañó en su visita al Muro. Su presencia habría podido ser interpretada como un reconocimiento por Estados Unidos de la soberanía de Israel en este lugar, y Washington piensa que el estatuto diplomático de Jerusalén aún tiene que negociarse.

En la segunda escala de su viaje de nueve días, Trump buscó además medir las aguas por revivir el proceso de paz entre israelíes y palestinos.

El presidente norteamericano, que previamente indicó que sería más fácil de lo anticipado resolver el conflicto que ha irritado a sus antecesores durante décadas, dijo que las condiciones eran correctas tanto en Israel como en el mundo árabe para alcanzar lo que él llama “el acuerdo definitivo”.

“Tenemos ante nosotros una oportunidad poco común de aportar seguridad, estabilidad y paz a esta región y a sus habitantes”, dijo Trump al llegar a la capital israelí.

“Hay que trabajar en un futuro que incluya la paz para todos”, agregó y señaló que existe “la rara oportunidad” de alcanzar la paz y estabilidad en Medio Oriente “derrotando al terrorismo y creando un futuro de armonía, prosperidad y paz”.

Trump también es el primer presidente de Estados Unidos que incluye Israel en su primer viaje al extranjero. Netanyahu lo describió como un “auténtico amigo” de Israel y se mostró esperanzado sobre el papel del presidente en el proceso de paz regional.

La primera escala de Trump fue en Jerusalén, donde se reunió con el presidente Rivlin. Después del encuentro, Trump manifestó que hay una “creciente causa común” con Israel en su determinación por derrotar al extremismo, según un comunicado.

Luego, el presidente norteamericano se defendió de las acusaciones de que delató ante diplomáticos rusos a una fuente israelí de información secreta y enfatizó, al lado de Netanyahu, que en su reunión con los rusos jamás mencionó la palabra “Israel”.

“En ningún momento pronuncié la palabra ni el nombre Israel”, dijo Trump al concluir una conferencia de prensa con el primer ministro israelí, en referencia al día en que se reunió en la Casa Blanca con el canciller de Rusia y con el embajador ruso en Estados Unidos. “Así que ustedes se han equivocado de nuevo”, dijo el mandatario.

En los últimos días surgieron numerosas versiones, con base en fuentes anónimas, de que Trump compartió información confidencial con los diplomáticos rusos sobre la amenaza que presenta el grupo Estado Islámico y las fuentes han dicho que esa información le fue entregada a Estados Unidos por la agencia secreta israelí. En ninguno de los reportes se dice que Trump mencionó específicamente a Israel en su reunión con los rusos.

El jefe de la Casa Blanca subrayó el vínculo indestructible que existe entre Israel y Estados Unidos. “No vamos a permitir nunca que se repitan las atrocidades del siglo XX”, afirmó en alusión al exterminio de seis millones de judíos durante el nazismo, sin mencionar la palabra Holocausto.

Por su parte, Netanyahu expresó su disposición a lograr una solución pacífica en su conflicto con los países vecinos y los palestinos.

“Israel extiende su mano para cerrar la paz”, dijo Netanyahu, al asegurar que Israel garantiza los derechos de todas las religiones mientras los cristianos son perseguidos en otros países de Medio Oriente.

“Queremos una paz auténtica, duradera, que garantice la seguridad del Estado judío y ponga fin de una vez por todas al conflicto”, afirmó el primer ministro israelí. Netanyahu se declaró convencido de que la alianza entre Israel y Estados Unidos se afianzará aún más durante el gobierno de Trump.

El presidente norteamericano es acompañado de una gran delegación, que incluye a su hija Ivanka y a su marido, Jared Kushner, asesor en asuntos de Medio Oriente. También carga con varios escándalos de su país en este viaje que le deparará varias escalas complicadas.

La visita de Trump se vio empañada con las decenas de palestinos que resultaron heridos en enfrentamientos con el ejército israelí en Cisjordania, donde uno de ellos recibió disparos y falleció cuando intentó agredir con arma blanca a un policía.

Trump se encuentra realizando su primer viaje al exterior. Hoy tiene previsto visitar el memorial del Holocausto. Luego continuará viaje a Roma donde mañana tendrá un encuentro con el papa Francisco.

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