Los recientes ataques se produjeron en el noroeste de la ciudad iraquí de Erbil, explicaron fuentes militares a NBC News.

Según explicó el portavoz del Pentágono, John Kirby, a CBS se desconoce todavía el número de insurgentes del Estado Islámico que han muerto en esta nueva serie de bombardeos.

En la última ofensiva, agregó, un avión no tripulado atacó una de las posiciones del grupo extremista y cuatro aviones de combate FA-18 bombardearon un convoy de siete vehículos a las afueras de Erbil, en el norte de Irak.
 
Los aviones empleados en los ataques se encontraban en el portaaviones USS George H.W. Bush, actualmente en aguas del golfo Pérsico.

LEÉR MÁS  Ada, la mujer considerada la primer programadora

 Horas antes, dos aviones F/A-18 lanzaron bombas guiadas por láser de 226 kilos sobre una pieza de artillería móvil del Estado Islámico cerca de Erbil. El ataque aéreo mató a 45 combatientes del grupo yihadista e hirió a 60.

Este jueves el presidente estadounidense, Barack Obama, autorizó ataques aéreos contra Irak para evitar el ”genocidio” de decenas de miles de miembros de una antigua secta religiosa, los yazidíes, que intentaban esconderse en una montaña del desierto. Los combatientes del Estado Islámico amenazan con exterminarlos.
 
Al menos 40.000 civiles, muchos de ellos yazadíes, permanecen actualmente aislados en la cima del monte Sinjar por temor a caer en manos de los yihadistas. La situación es tan alarmante que algunas personas, niños incluidos, están muriendo de sed.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here