Además pidió a sus seguidores que estén ”listos para defender la victoria” del domingo.

”Chávez no les fallará. Cometí errores. ¿Quién nos los comete? Pero estuve a punto de morir por serle fiel al pueblo. Y voy a seguir siéndolo”, prometió el mandatario ante una multitud que llenó la avenida Bolívar, una de las siete arterias caraqueñas que albergaron las concentraciones simultáneas de cierre de campaña.

Bajo un feroz ”palo de agua” -como le dicen en Venezuela a una lluvia intensa y repentina- que lo obligó a ”ser breve, por estas circunstancias”, Chávez renovó sus promesas para su eventual nueva gestión, volvió a cuestionar a su principal adversario, Henrique Capriles Radonski, y pidió ”una avalancha de votos para abrir el domingo los portones del futuro”.

Desde temprano, Caracas estuvo virtualmente colapsada por la movilizaciones de miles de simpatizantes y seguidores. Una multitud extraordinariamente ruidosa, por las bocinas y cornetas de quienes iban a los actos, y marcadamente festiva, por los escenarios repetidos en distintos puntos, con bandas de música y bailes que se extendieron hasta el fuerte chaparrón.

LEÉR MÁS  Irak anunció que venció al Estado Islámico y finalizó la guerra

Cuando más fuerte caía el agua, apareció Chávez sobre el escenario, con una chaqueta negra, para cantar a capella el himno, darle vivas a la Revolución y destacar la existencia una Caracas ”desbordada de amor, de patria, de alegría”.

”Hay un solo grito que se escucha: Chávez gana el domingo, porque Chávez son ustedes”, subrayó, y recibió otra ovación.

Después, jugó un diálogo con la multitud, a la que preguntó una tras otra vez quién era ”el candidato del odio, el de los ricachones, el del ‘paquetazo’, el de los corruptos”.

”El majunche”, respondía la gente a cada duda, utilizando el apelativo con que Chávez identificó a Capriles durante toda la campaña.

El bolivariano pidió que ”no quede ni un voto afuera” de las mesas el domingo, pidió a los ciudadanos que vayan a votar ”temprano, para que al mediodía la victoria sea incuestionable” y prometió darle ”una paliza a la burguesía”.

”Ya pasó un tiempo largo en esta batalla. Tiene 500 años. Venimos de la resistencia de los dominados y explotados de siempre. Somos los hijos de (Simón) Bolívar. Costó llegar hasta acá. Y cuando terminaba el siglo XX salimos de una especie de muerte colectiva”, resaltó el mandatario, todavía en bajo la lluvia.

LEÉR MÁS  Nueva York: explosión en una terminal de micros en Manhattan

Intercaló en su discurso un fragmento de ”Venezuela”, una canción popular, insistió en la idea de que el domingo ”se juega la vida de la patria”, cortó una y otra vez su discurso para pedir que nadie se lastime y volvió reclamar atención ante la posibilidad de que ”la burguesía quiera desconocer la victoria”.

Después, el presidente redobló sus promesas, y aseguró que si gana, en el 2019, al final de su nuevo mandato, la pobreza ”será igual a 0”, no quedará ninguna familia ”sin una vivienda digna” y habrá ”pleno empleo”.

Para el final, después de su tradicional saludo con ”hasta la victoria siempre”, ensayó unos pasos de baile y simuló tocar una guitarra cuando sonó ”Chávez, corazón de pueblo”, una canción de Hany Kauam, Omar Enrique y los Cadillacs -sin relación con el grupo homónimo argentino- que suena como cierre de sus actos, y se mostró con parte de su familia.

LEÉR MÁS  Europa no reconocerá a Jerusalén como capital israelí

A varios kilómetros, Capriles Radonski dividió su última jornada proselitista entre Cojedes, Apure y Lara. En su primera parada, reiteró sus afirmaciones de que ”el gobierno obliga” a los empleados estatales a participar de los masivos actos de campaña de Chávez.

”Aquí no hay nadie obligado; aquí están los que quieren estar”, afirmó Capriles Radonski aludiendo a sus seguidores; calificó su campaña de ”maravillosa”; invitó a los venezolanos a ”subirse al autobús del progreso, en el que cabemos todos y va hacia el futuro”; y prometió ”hacer de esta tierra, una de oportunidades”.

La campaña cierra para todos los candidatos esta medianoche, y desde entonces solo quedará esperar la apertura de los 14.025 centros electorales, en los que se ubicarán 38.236 mesas, preparadas para recibir a los 18.903.143 venezolanos habilitados para votar. Para entonces, los discursos habrán sido solo eso. Telam

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here