Agra, situada en el Estado de Uttar Pradesh, en la India, específicamente a orillas del río Yamuna, es una ciudad muy pobre y descuidada; sin embargo, es mundialmente conocida pues es ahí donde se encuentra el famoso Taj Mahal. Es en esta lejana tierra donde nace la práctica del Yoga Acuático; ésta se realiza en la alberca, ya que el nivel de oxígeno es más elevado y por esa razón el cuerpo no se fatiga con tanta facilidad como cuando se realizan los ejercicios de la manera tradicional, en el suelo.

Las rutinas que se practican en el agua aseguran un mayor fortalecimiento de los músculos, además de evitar las lesiones, pues en el agua pesamos menos, reduciendo así el impacto en las articulaciones y la sobrecarga muscular. Por otro lado, el realizar Yoga en este bondadoso elemento resulta ser mucho más desafiante que su práctica tradicional, aunque el agua permite que los movimientos sean más suaves. De cualquier forma, los resultados obtenidos a través de esta práctica milenaria, son óptimos.

LEÉR MÁS  La ciencia definió el minuto exacto en que los chicos empiezan a aburrirse

Es una técnica ya conocida en numerosos spas y balnearios alrededor del mundo; por sus beneficios, ya cuenta con una gran cantidad de seguidores. Su práctica te ofrece:

Relajar el sistema nervioso.
Reducir el estrés.
Mejorar la concentración.
Disminuir la rigidez, mejorando tu flexibilidad.
Mejorar las articulaciones.
Remodelar y tonificar tu cuerpo: espalda, muslos, abdomen y glúteos.
Fortalecer la función cardiovascular.
Mejorar tu circulación.
A nivel emocional, mejorar tu autoestima.
Mejorar tu postura.

LEÉR MÁS  Más y más beneficios: amamantar protege a las madres de la diabetes

La estructura de una clase de Woga está diseñada para que se tome de forma individual o en grupo; es muy similar a la de una clase de Hatha Yoga. Se incluyen ejercicios de precalentamiento, técnicas de respiración, secuencias de asanas (vinyasas) y se concluye con una relajación final; todos los ejercicios son adaptados al medio acuático. La clase puede durar entre 50 y 60 minutos, y también puede incluir un espacio para la meditación.

El agua en la que se realiza una clase de Woga debe de oscilar entre los 34 y 36 grados, para conseguir una perfecta relajación muscular y mayor flexibilidad en las articulaciones, logrando así que las posturas puedan sostenerse por más tiempo.

LEÉR MÁS  Más y más beneficios: amamantar protege a las madres de la diabetes

El Woga puede realizarse con fines terapéuticos, preventivos o recreativos. Es recomendable para cualquier persona, y su práctica es sumamente placentera. El Yoga tradicional es estático, pero esta variante lo convierte en una práctica muy dinámica, que consigue la fusión del cuerpo y la mente, mediante maravillosos ejercicios de respiración, concentración, flotación y equilibrio.

La práctica de Woga puede ser una opción para aquellas personas que buscan experimentar algo innovador. En cuanto tengas la oportunidad, prueba esta nueva modalidad de hacer Yoga.
¡Recuerda…tú generas el cambio!

YahooAR

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here