La malaria es una enfermedad que afecta en su forma aguda a más de 500 millones de personas en el mundo. Su prevalencia es tal, que la tasa de mortalidad también es realmente elevada, ya que provoca en torno a 1 millón de muertes anualmente. Encontrar una vacuna contra la malaria eficaz es una necesidad médica muy importante para los países en desarrollo.

Como os contamos anteriormente en ALT1040, más de 3.000 niños mueren diariamente por esta enfermedad, transmitida por el mosquito Anopheles, infectado a su vez por el parásito Plasmodium falciparum. La biología de la infección es una de las bases de muchas de las investigaciones que tratan de encontrar una vacuna contra la malaria.

RTS,S, la vacuna más avanzada contra esta enfermedad

Y es que como os explicamos en aquel artículo sobre esta enfermedad, existen muchos proyectos científicos que tratan de hallar la mejor vacuna contra la malaria. Quizás el más avanzado sea el de la RTS,S, en el que participa el equipo de Pedro Alonso, del ISGlobal de Barcelona.

Las buenas noticias de esta vacuna contra la malaria, desarrollada por la compañía farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK), suponen una esperanza para todos los pacientes que sufren esta enfermedad y la población en riesgo de contagio. Y es que dados los resultados positivos obtenidos por RTS,S en un ensayo clínico de fase III, esta herramienta de inmunización podría ser una realidad a partir de 2015.

El estudio sobre esta vacuna contra la malaria ha realizado un seguimiento de 18 meses a más de 15.000 niños. ¿Las conclusiones? Usar esta forma de inmunización ha conseguido reducir a la mitad el número de casos de malaria en niños entre 5 y 17 meses, y en un 25% en recién nacidos entre 6 y 12 semanas. Los resultados se compararon con los obtenidos en voluntarios en los que se administró una vacuna control, sin efecto de inmunización frente a esta enfermedad.

En otras palabras, la nueva vacuna contra la malaria consiguió prevenir 941 casos por cada 1.000 niños vacunados, según los datos que ha dado a conocer la multinacional farmacéutica. En los recién nacidos, una vez transcurrido un año y medio, se previnieron 444 infecciones por cada 1.000 bebés vacunados. Buenos datos para una vacuna aún en fase de estudio, que suponen un soplo de aire fresco para la investigación sobre esta enfermedad.

Por estos motivos, GSK solicitará los permisos pertinentes el próximo año a la Agencia Europea del Medicamento. De contar con su autorización, la vacuna contra la malaria podría estar lista a partir de 2015. Buenas noticias para el equipo de Pedro Alonso y el resto de investigadores que trabajan día a día en ello.

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