En los casos en los que responda a causas psicológicas es importante aprender a dejarse llevar o, si fuera necesario, acudir a terapia para combatir estos temores

Las causas más frecuentes de la anorgasmia son psicológicas, como pasar por una experiencia sexual traumática, la falta de información sexual o incluso el estrés.

Estos pueden provocar que el sexo se convierta en algo muy poco placentero. A continuación, algunos de los tipos de anorgasmia y qué hacer ante ellas:

Me cuesta dejarme llevar

Esto no significa que no busque su orgasmo, sino que probablemente lo haga pero intentando controlar la situación.

Cuanto más intentamos controlar algo, ¿qué ocurre? Que más se nos escapa de las manos. Por eso, por mucho que una mujer busque llegar al orgasmo, este control y esta intención fruto de la inseguridad de no poder conseguirlo pueden llevarla a no experimentarlo.

  • Esta situación suele darse en personas que suelen ser muy perfeccionistas y que quieren que todo esté bajo control, dejando muy poco margen para la improvisación.
  • El problema de esto es que la mujer que sufre este tipo de anorgasmia no disfruta de la relación sexual, pues como su intención se concentra solo en la obtención del orgasmo.
  • Así, se olvida de las caricias, de los besos y de estimular otros puntos de placer.

    ¿Por dónde empiezo?

    Hay muchas mujeres que sufren de anorgasmia femenina porque desconocen completamente su cuerpo. Probablemente estén rodeadas de mitos sobre la sexualidad que han hecho que no intentasen profundizar en el conocimiento y la búsqueda de su placer.

    ¿Cómo conocer nuestro cuerpo? ¿Cómo saber qué nos gusta? La respuesta se encuentra en la masturbación. Pues, aunque creamos que las relaciones sexuales solo se tienen en pareja, lo cierto es que el disfrute con uno mismo aporta grandes aprendizajes.

    Si no sabemos dónde tocarnos para darnos placer, si desconocemos aquello que nos gusta, ¿cómo podremos llegar al orgasmo en un relación sexual?

    Derribar determinadas creencias, consultar con profesionales y empezar a explorar el propio cuerpo será necesario para terminar con este tipo de anorgasmia femenina.

    Tiré la toalla

    En este punto, nos enfrentamos a uno de los casos más difíciles. Aquellas mujeres que sufren de anorgasmia femenina porque han tirado la toalla y ni siquiera quieren buscar la solución a su problema.

    Este tipo de mujeres ya no buscan el orgasmo y hasta han llegado a creer que esto es una mentira, que el orgasmo en realidad no existe.

    Su frustración se manifiesta en un autoengaño que las lleva a rechazar cualquier contacto sexual, a ignorar los posibles impulsos sexuales que pueda mandar su cuerpo y a dejar de ser afectuosas.

    Cuando una mujer sufre anorgasmia femenina por haber tirado la toalla no es que se sienta perdida ni que quiera controlar la situación. Detrás de esto puede haber un trauma, un problema de pareja, un miedo o incluso depresión.

  • Por eso, en este caso es indispensable solicitar la ayuda de un profesional que pueda arrojar luz sobre el problema que hay debajo.

    En estos casos en que las causas son de carácter psicológico tiene solución. Con una terapia adecuada o, en los casos más sencillos, liberando miedos, creencias y atreviéndose se puede resolver el problema.

    El orgasmo femenino no es ningún mito. Sin embargo, obsesionarnos con ello puede no llevarnos al resultado buscado. Aprendamos a dejarnos llevar, a dejar nuestras inseguridades a un lado y disfrutemos de las relaciones sexuales de manera plena.

    Fuente: Mejor con salud

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