Ratas alimentadas con productos Monsanto originan un escándalo científico

”Las conclusiones presentadas en el artículo, aunque no sean incorrectas, no se pueden considerar como convincentes por lo que no alcanzan el nivel necesario para ser publicadas en ‘Food and Chemical Toxicology”’, dijo la editora Elsevier en su página web.

Las conclusiones presentadas en el artículo, aunque no sean incorrectas, no se pueden considerar como convincentes por lo que no alcanzan el nivel necesario para ser publicadas en ‘Food and Chemical Toxicology’

En su estudio, el investigador francés Gilles-Eric Seralini, de la Universidad de Caen, y su equipo, afirman que las ratas alimentadas con maíz transgénico de la multinacional Monsanto o expuestas mediante el consumo de agua a su fertilizante más vendido murieron antes que las que siguieron una dieta sin estos elementos.

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Se trata de una dieta que contenía NK603 (una variedad de semillas modificadas genéticamente para tolerar las dosis del herbicida Roundup) o a las que se dio agua que contenía niveles de este producto químico permitido en EE.UU.

Además, los animales que siguieron la dieta genéticamente modificada sufrieron tumores mamarios y daños severos en hígados y riñones, constata el estudio, publicado en la revista el año pasado.

Los alarmantes resultados de esa investigación fueron muy difundidos por medios de comunicación de todo el mundo.

Sin embargo, la editora informó que había recibido cartas de varios científicos genetistas que se mostraban muy escépticos sobre las conclusiones del estudio.

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Señalaban algunos fallos metodológicos, tales como la insuficiente cantidad de ratas observadas y la falta de correlación entre las cantidades de maíz transgénico en cada ración y la mortalidad de las ratas.

Como consecuencia, la revista consideró el estudio como no lo suficientemente preciso. El equipo liderado por Seralini argumentó que la decisión de retirar su obra proviene del nombramiento en el equipo editorial de la revista del biólogo Richard Goodman, quien previamente trabajó para el gigante transgénico Monsanto.

Goodman, a su vez, descartó estar detrás de este asunto, diciendo que ”ni revisé los datos del estudio ni tengo nada que ver con la decisión de que el estudio sea retirado”.

RT

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