Qué significa lo que decís cuando hablás dormido

El estudio más exhaustivo sobre la somniloquía reveló las palabras más comunes que mencionamos mientras descansamos, y no enuncian nada bueno de nuestro subconsciente

Según ha desvelado un nuevo estudio francés, el más exhaustivo sobre la somniloquía hasta la fecha, lo que vociferamos no suele decir nada bueno sobre nuestro subconsciente.

Cuando dormimos, un mecanismo cerebral es el encargado de detener la actividad neuronal asociada con el habla o los movimientos del cuerpo. Sin embargo, este sistema no es perfecto y a veces permite que gemidos, susurros y hasta palabras y frases gramaticalmente correctas salgan por nuestra boca.

Suelen estar influenciadas por acontecimientos pasados o, como demuestra el reciente análisis del sueño, por sentimientos de ira y enfado. Al parecer, las palabras más comunes mientras dormimos son “no” y “puta” (o, al ser un estudio francés, “putain”). Para que nos hagamos una idea de su profusión: se dicen de media unas 800 veces más a menudo en los brazos de Morfeo que despiertos.

El estudio, publicado en la revista ‘Sleep’, ha analizado el “lenguaje del cerebro dormido” de 232 adultos de distintas edades (entre 20 y 49 años) y hábitos de sueño. Los investigadores descubrieron que los hombres hablan más en sueños que las mujeres y que la mayoría suelen dejar espacios entre frase y frase, como en una conversación, esperando a que su interlocutor imaginario responda.

Los resultados, según Isabelle Arnulf, investigadora de los Laboratorios Europeos del Sueño en París, “abren una ventana muy valiosa al cerebro dormido y a su funcionamiento”. Sin embargo duda acerca de la razón de las palabrotas y piensa que quizá tengan que ver con los sueños, que suelen ser más negativos que felices.

¿Qué la provoca? “En mi experiencia, se puede vincular a un sistema nervioso sobreestimulado, que puede estar relacionado con el consumo de cafeína o el uso excesivo de la tecnología antes de acostarse”, señala al respecto la terapeuta del sueño Nerina Ramlakhan en ‘The Guardian’. “Pero este tipo de comportamientos pueden ocurrir con personas que son muy estrictas consigo mismas, que son perfeccionistas y que a menudo se guardan para sí mismos lo que de verdad quieren decir. Y cuando se duermen, todo sale”.

La somniloquía, una de las temidas parasomnias (entre las que también se encuentran el sonambulismo, la confusión al despertarse y los terrores del sueño) nos fascina sobremanera. La idea de que uno pueda desentrañar los secretos más profundos de alguien mientras duerme es la mar de atractiva. Incluso ya hay aplicaciones del móvil para registrar todo lo que decimos. No obstante, por desgracia para los entusiastas de los misterios y enigmas (¿podés confesar haber cometido un asesinato o haber sido infiel?), suele ocurrir en las fases más superficiales del sueño, por lo que tienden a ser divagaciones de una mente de por sí muy confundida. Además, es mucho más común en los niños y suele desparecer con los años.

En cualquier caso, aunque sea benigno, todo apunta a que el estrés y la ansiedad pueden causar que estemos más parlanchines por la noche que de costumbre. Es, por tanto, un síntoma a tener en cuenta más que una dolencia o enfermedad. Tal vez nos convenga poner la oreja. Ya sabes, por la ciencia.

Fuente: El confidencial

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