Cualquier tipo de actividad que revitalice el sistema vascular que no implique cambios bruscos de intensidad física es beneficiosa

La presión baja o hipotensión es una disminución de la presión arterial hasta llegar límites inferiores a los aceptados como normales. Ocurre cuando el corazón, el cerebro y otras partes del cuerpo no reciben suficiente sangre.

La presión arterial normal casi siempre está entre 90/60 mmHg y 120/80 mmHg. En el caso de tener una cifra inferior, se padece hipotensión. Existen distintos tipos y causas para que ésta se produzca.

La hipotensión grave puede ser causada por una pérdida súbita de sangre (shock), una infección grave, un ataque al corazón o una reacción alérgica intensa (anafilaxia).La hipotensión ortostática es producida por un cambio súbito en la posición del cuerpo. En la mayoría de los casos, esto sucede al pasar de estar acostado a estar parado. Este tipo de presión arterial baja usualmente dura solo unos pocos segundos o minutos.

Ciertos medicamentos y sustancias pueden llevar a una presión arterial baja, por ejemplo el alcohol, ansiolíticos, ciertos antidepresivos, diuréticos, fármacos para el corazón, entre otros. Otras causas pueden ser lesión nerviosa a causa de la diabetes, cambios en el ritmo cardíaco (arritmias), no beber suficientes líquidos (deshidratación), insuficiencia cardíaca

Qué ejercicios son beneficiosos

Cualquier tipo de actividad que revitalice el sistema vascular que no implique cambios bruscos de intensidad física es beneficiosa para las personas con tensión baja. Gracias a este tipo de ejercicios la circulación se activa y el corazón se fortalece generando una mejor condición ante cambios de temperatura o de ritmo. Con ello se consigue que la frecuencia de mareos disminuya.

El médico es la persona más adecuada para indicar qué tipo de actividad es mejor para vos. No obstante, entre las actividades más recomendadas por los especialistas hay:

Jogging o trote: consiste en realizar movimientos cortos a un ritmo menor de los 10 kilómetros por hora. A diferencia del running, no busca establecer marcas. Es de intensidad moderada.

Natación: es un deporte en el que trabajan todos los músculos del cuerpo. Con ésta se logra el llenado de los vasos sanguíneos por la estimulación que hace la presión del agua. Para que sea eficaz, se debe ejecutar a una velocidad e intensidad moderadas.

LEA MÁS  Los cinco lugares de la casa que más gérmenes acumulan

Bicicleta: en este ejercicio las extremidades inferiores presionan las sangre hacia arriba pero sin generar carga en las articulaciones. Además, puede ser adaptado al ritmo adecuado sin generar demasiado esfuerzo o desgaste, como la natación.

Gimnasia: al alternarse adecuadamente los ejercicios y los descansos, activa los vasos periféricos.Si se lleva a cabo de manera progresiva, puede lograr un buen acondicionamiento muscular para realizar cambios rápidos de posición corporal.

No se recomiendan aquellos ejercicios que impliquen un gran esfuerzo constante, que conllevan cambios drásticos de posición o los que hagan poner la cabeza por debajo del corazón.

Fuente: Conbienestar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here