Muchos nutricionistas la tienen en la lista negra de los alimentos en una dieta, pero ¿es realmente así? Por supuesto que la pizza convencional, con quesos grasos, tomate procesado industrial con azúcar y otros químicos, no será una buena opción. La masa es otro gran enemigo, pero no por su exquisito sabor, sino por su contenido de harina blanca.

Pero no hay que preocuparse demasiado, la pizza es un alimento muy bueno si la preparamos o la pedimos con los ingredientes y preparación correcta. Es que existen sólo dos grandes enemigos a evitar en este plato: los quesos muy grasos y aceitosos (como el provolone o algunos tipos de muzzarela) y la harina blanca.

Por otra parte, las porciones también juegan un papel fundamental a la hora de cuidarse comiendo este plato, si se puede pedir pequeña lo disfrutaremos como un snack. Pero si no podés resistir la tentación de comer una pizza grande o gigante, tendrás que buscar una opción saludable.

Algunas pizzerías ofrecen ponerle queso extra, o bien combinan varios tipos de lácteos (la famosa a los cuatro quesos). Por más ricas que sean, si estamos buscando mantener la figura o bajar de peso, tendremos que evitar esas opciones. Existen algunos quesos como el de cabra o el camembert que suelen ser muy magros, quizás el precio sea un poco más elevado, pero nos aseguraremos de consumir una pizza con bajas calorías.

Caso similar pasa con otros tipos de coberturas, como morrón y huevo, o cualquiera de las variantes que tengan panceta. En vez de eso, lo mejor será optar por alguna que combine un jamón con verduras, como la de crudo y rúcula. La fugazzeta, aunque tiene una gran cantidad de cebolla, no contiene tomate y muchas veces usan queso parmesano o Reggianito como cobertura, ambos con bajo contenido graso.

En el caso de querer una pizza que contenga algún tipo de carne, podemos elegir algo más saludable como pollo o pavo (una de las carnes más saludables del mundo después del pescado). Aunque muchos lo consideran un sacrilegio, la cubierta de ananá es muy buena opción, pero hay que asegurarse que la fruta sea fresca y no de lata.

El tomate suele ser otro gran problema, las cajas y latas suelen ser procesados industriales en los que se usa azúcar para contrarrestar la acidez. Lo ideal será buscar una pizzería que utilice tomates frescos para hacer su pizza, lo notaremos en una textura más suave y fresca de la fruta recién picada. Si es de color fuerte y parece una pasta, seguramente será de origen industrial.

La forma más saludable será hacerla en casa, con los ingredientes cuidados y una buena masa integral, pero no siempre tendremos tiempo para hacerla. Si no estás seguro que un restaurante tiene pizzas saludables, podés ver las recomendaciones de los usuarios a través de Tripadvisor. Por otra parte, si querés pedirla a domicilio, podés ver las opiniones de los usuarios para las pizzerías más cercanas en PedidosYa.

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