A 12 días de ser trasplantada del corazón, Natalia Vidoni evoluciona favorablemente, según informó su marido a C5N.

 

Eduardo Ramírez contó que “Natalia está anímicamente y físicamente muy débil”. “Le habían sacado el respirador, pero se agitaba e hizo falta volverla a entubar. Ahora está sólo con mascarilla y respirando por su cuenta”, detalló el joven de 32 años.

 

“Fue bastante difícil y raro”, describió Eduardo el momento en que la salud de Natalia comenzó a empeorar. “Veníamos de un embarazo normal. Ella fue al médico porque tenía un poco de tos y terminó en un trasplante”, dijo.

 

Eduardo confesó que con lo que él había escuchado acerca de trasplantes, pensó que “la posibilidad de que Natalia sea trasplantada parecía imposible”. Además, contó que al interiorizarse en el tema comprendió que “había mucos factores que tenían que cumplirse para que un corazón sirva para Natalia, como ser el peso, edad del donante, etc”.

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Es así que Eduardo no duda en calificar de “milagro” lo que ocurrió con la mamá de su hija. “Es una mezcla de sentimientos entre dolor, bronca, esperanza. La persona que donó el órgano estaba pasando por una situación crítica. Es una mezcla de sentimientos rara de explicar”, consideró.

 

Eduardo relató que cuando entra a visitarla en la Fundación Favaloro donde se recupera se comunican “por señas”. “Al estar tan débil no puede moverse mucho. Cuando entro a verla nos comunicamos por señas. Antes estábamos a la espera del corazón pero se la veía durmiendo. Ahora verla toda conectada es muy difícil, es más chocante”, narró.

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Tras asegurar que la recuperación de Natalia es “día a día”, Eduardo aseguró que “hay que esperar la evolución, no hay un tiempo determinado de recuperación”.

 

“Por lo que me explicaron otros trasplantados va a tener que tener algunos cuidados pero va a poder llevar una vida normal”, destacó.

 

Eduardo contó que la pequeña Valentina tiene un mes y medio y desde el día 20 que no ve a su mamá. “Es un poco difícil, pero tengo el apoyo de muchos amigos y familia que me dan una mano grande y lo hacen más llevadero”, dijo acerca de cómo es cumplir el doble rol de madre y padre en este contexto.

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Para terminar, Eduardo quiso dar un mensaje a la gente que lo estaba mirando: “Que se informe, tome conciencia y diga sí a la donación de órganos. Que sepan que una persona que dona está dando vida a otra persona. Esperemos que esto sirva para que todos los argentinos seamos donantes”.

Revista Saludable

 

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