Ocho formas de reducir los dolores cuando tenemos un calambre

Mirá estos tips para evitarlos o, en su defecto, calmar las molestias

Ocasionados por el exceso de ejercicio, el embarazo o la falta de potasio, esos “tirones” principalmente en las piernas son dolorosos y no nos permiten caminar correctamente.

El dolor agudo puede durar entre un par de segundos hasta varios minutos. Para reducirlo podés llevar a cabo estas técnicas:

1. Flexionar los dedos de los pies

Apenas sientas el “tirón” estirá la pierna, por ejemplo, encima de la cama, del sofá o de una silla. Doblá los dedos hacia atrás (como si estuviesen apuntando a las rodillas). Llevá el torso hacia adelante y sostén con una mano los dedos de los pies para ayudar en la flexión. Mantené esta postura durante un minuto por lo menos. Descansá y repetí dos veces más.

2. Caminar sobre los talones

Quitate el calzado (dejate las medias si querés) y levantá los pies de forma tal que solo queden apoyados los talones. Podés sostenerte de algún mueble para no caerte hasta que domines la técnica. Hacé algunos pasos cortos.

La presión en el talón y la posición de los músculos son perfectos para decirle adiós a ese doloroso calambre. Además, esta técnica mejora la circulación sanguínea de las extremidades inferiores.

3. Masajear

No importa la parte del cuerpo que está acalambrada. Los masajes pueden ser de mucha ayuda para reducir los dolores y la incapacidad para continuar nuestras actividades. A su vez estimulan el flujo de sangre en el área afectada y calman las molestias.

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Tratá de estirar gradualmente los músculos para que se relajen. Podés hacer los masajes con las manos o bien ayudarte con algún elemento, como por ejemplo, una pelota de tenis o un rodillo.

4. Estirar las pantorrillas

Si el calambre se produjo en esa zona puedes calmar el dolor de una manera muy sencilla. Ponete de pie frente a una pared. Colocá la pierna acalambrada detrás de la otra a una distancia de aproximadamente 30 cm. Flexioná la rodilla delantera para que la pierna trasera se estire. Podés apoyar las manos en la pared para no perder el equilibrio.

Otra opción para estirar las pantorrillas es la siguiente: en la misma posición inicial que el ejercicio anterior apoya la parte superior de la planta del pie en la pared (incluyendo los dedos). El talón queda tocando el suelo. Las manos deben estar apoyadas en la pared. Ejercé presión desde los brazos flexionando los codos. Así la pantorrilla se estirará.

5. Caminar en puntas de pie

Este ejercicio permite reducir los dolores producidos por un calambre porque estira las pantorrillas y mejora la circulación sanguínea en la zona. Es tan fácil como “caminar de puntillas” por toda la habitación.

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Una segunda alternativa para generar el mismo efecto es pararse con los pies separados a un ancho de caderas y elevar los talones. Podés sostenerte con la mesa, una silla, la pared, etc. Dejá pasar unos segundos y descendé los talones. Comenzá otra vez. Repetí hasta que el dolor desaparezca.

6. Aplicar calor

Si tenés una de esas almohadillas térmicas podés usarlas cuando aparezca un calambre. No lo apliques más de 15 minutos. También podés usar una compresa calentada en el horno o una toalla mojada con agua muy caliente.

Tomar una ducha tibia (lo más caliente que se pueda soportar) es una excelente técnica también para reducir los calambres. Tratá de que el agua caiga bien en el área afectada. Mojá por unos 5 minutos.

7. Adoptar una postura cómoda

Si el calambre se produce por estar sentado frente al ordenador en la misma posición durante horas tratá de moverte un poco y que el área afectada no esté flexionada. Ponete de pie, estirá la pierna, recostate en un sofá (o tira hacia atrás la silla), etc.

8. Elevar las piernas

Este truco sirve para los calambres cuando se producen durante la noche (cuando estamos durmiendo). Coloca un almohadón o algo de ropa por debajo de las pantorrillas para que estén más elevadas que el resto del cuerpo. Tratá de dormir así todos los días.

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Si sos propenso a los calambres nocturnos te recomendamos que antes de acostarte hagas el siguiente ejercicio: acostate con la cabeza en los pies de la cama. Levantá las piernas y apoyá los talones en la pared que está detrás de la cabecera. Mantené unos minutos (lo máximo que puedas soportar) para que la sangre recircule.

Cómo evitar la aparición de un calambre

Más allá de los ejercicios o técnicas para reducir los dolores provocados por un calambre deberías prestar atención a los siguientes consejos que evitan su aparición:

Mantenerse hidratado

A lo largo del día bebé al menos 2 litros de agua. En verano o si haces ejercicio aumenta a 3 litros diarios.

Llevar ropa adecuada

El calzado debe ser acolchado, tener soportes para el arco de la planta y permitir que el pie se mueva cómodamente. Las medias no deben presionar demasiado las pantorrillas. Tampoco son aconsejados los pantalones muy ajustados.

Cambiar de postura

Durante las horas de trabajo levantate del escritorio, caminá un poco por la oficina, usá las escaleras en lugar del elevador, etc. Además, aprovecha los tiempos “muertos” para ejercitar las pantorrillas a través de flexiones o movimientos circulares.

Fuente: Mejor con salud

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