Disfruto más teniendo sexo oral que el momento del coito. ¿Es normal?

 

El sexo oral, es una manera más dentro de las distintas formas de mantener una relación sexual. La estimulación de los órganos sexuales a través de la boca, es una fuente de placer exquisito.

 

Desde que nació mi bebé, no tengo más ganas de tener relaciones. ¿Cómo puedo reavivar el deseo?

 

Esta situación de hecho suele ocurrir y necesita amor y entendimiento de ambas partes para evitar que se vuelva un problema. En primer lugar, es importante que ambos hablen de lo que sienten. Es muy importante que ustedes, como pareja, encuentren tiempo para estar juntos. Las palabras y las caricias logran transmitir mucho afecto y ambos se beneficiarán de esta cercanía. En lo que respecta al contacto físico, tener relaciones sexuales no necesariamente significa lograr una penetración completa; simplemente la estimulación táctil puede ser altamente placentera.

 

Van acá algunas sugerencias para que el deseo se reavive:

 

a) Usar un lubricante o gel, con base de agua, es muy importante en esta etapa. El cuerpo está ocupado produciendo otras sustancias y hay poca lubricación por lo que, la relación sexual, puede resultar dolorosa y poco placentera. Aunado al temor de la mujer de haber quedado muy cerrada a partir de la episiotomía.

 

b) Un buen contacto íntimo son las caricias, aprovechen este momento para redescubrir zonas erógenas sin tocar genitales, abrácense, ello ayudará a la pareja a sentirse cerca. Bésense mucho, en diferentes lugares. Un beso puede llevar, poco a poco, a reavivar la pasión.

 

c) Tomar una ducha juntos puede ser algo muy intimo y relajante, que “encienda” de nuevo el deseo. Si además nos enjabonamos mutuamente mucho mejor.

 

d) La posición puede ser muy importante. Busquen alguna que no implique mucho esfuerzo y donde la penetración no sea muy profunda.

 

e) Muchas parejas frenan sus contactos por temor a que el bebé los pueda oír, será el mejor momento para cambiar de escenario y hacerlo en la cocina, el baño o el comedor.

 

f) Pueden comparase un juguete erótico que incremente o cambie las sensaciones placenteras (un vibrador) y usarlo ambos.

 

g) No siempre se desea una relación sexual con penetración, a veces se puede realizar sexo oral o masturbarse.

 

 

La idea, en fin, es buscar calidad y no cantidad

 

 

 

¿La menopausia afecta a las relaciones sexuales?

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Afortunadamente la creencia de que el amor y la sexualidad son patrimonio exclusivo de la juventud, ya está quedando atrás. Los estudios realizados en sexología demuestran que no existe un cese de la sexualidad en el climaterio.

 

 

Se puede presentar alguna dificultad por la disminución del nivel estrogénico, lo que puede causar sequedad vaginal (dificultando el coito). En algunas mujeres se manifiesta una disminución del deseo sexual, por la misma causa. En ambos casos, la utilización de algún gel local soluciona el problema.

 

 

Algunas mujeres menopáusicas manifiestan sentir mayor placer o ver incrementada su líbido a niveles superiores que antes de la misma. En estos casos, suele ocurrir que habiendo desaparecido el miedo a un embarazo, las relaciones sexuales son vividas con mayor libertad. Otro factor que incide en este fenómeno es que a medida que transcurre el tiempo, muchas mujeres manifiestan sentirse más dueñas de su cuerpo y de su goce porque van perdiendo los prejuicios con los que han sido educadas.

 

 

Pero sí observo en mi consultorio que, aquellas mujeres que han tenido conflictos con la sexualidad en etapas anteriores, o con sus vínculos psicoafectivos, serán las que presenten dificultades. En cambio aquellas mujeres , que han vivido sin conflictos su sexualidad, con naturalidad , que se sienten plenas, sin traumas ni perturbaciones, atraviesan esta etapa del desarrollo con una capacidad de adaptación que les va a permitir seguir disfrutando de la misma, e inclusive enriqueciendo la misma en calidad.

 

 

 

¿Una infidelidad puede salvar a la pareja si está en crisis?

 

 

Sí, existe la posibilidad de reconstruir una relación donde hubo infidelidad. Acordémonos que existe el perdón, y que cuando uno perdona asume que elige seguir adelante a pesar de todo haciéndose cargo de esa decisión y no haciendo cargo a la otra parte. Lo que se debe tener claro es que sí existen soluciones para salir de esta situación y superar la crisis, pero para ello es necesario:

 

 

* Abandonar el papel de víctima contra engañador.

* Tener una comunicación abierta con tu pareja.

* Analizar los motivos por los que se sienten infelices en su relación.

* Pero debemos estar conscientes de que para que se rompa una relación, no es necesaria la existencia de un amante, sino que es suficiente con perder cosas tan valiosas como el placer de estar juntos, el calor emotivo, la intensidad, la satisfacción sexual o la comunicación.

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A mi pareja le molestan mis fantasías. Dicen que son deseos reales… ¿las fantasías son deseos encubiertos?

 

 

La mente es muy poderosa y el deseo sexual justamente aparece en nuestros cerebros, donde la fantasía sexual nos sirve como el más penetrante de los afrodisíacos, desencadenando en nuestras cabezas el deseo sexual. Todos fantaseamos, ya sea conciente o inconscientemente, y es un comportamiento completamente normal para los humanos. Se la puede definir a la fantasía sexual como una imagen mental que podemos crear respecto a una persona, objeto o situación que puede provocarnos excitación sexual.

 

 

El uso adulto de la fantasia, es muy variado. Muchas veces es usada para inducir o aumentar la excitación sexual, cosa que puede suceder en solitario cuando no hay un compañero disponible pero también es común que sea usada durante la actividad sexual con alguien.

 

 

Hace un tiempo que no me gusta como mi pareja se relaciona conmigo a la hora del sexo. ¿Qué puedo hacer? ¿La situación es remontable?

 

 

Sí es remontable, si logra una buena comunicación con su pareja. Un mito predominante en nuestra cultura es suponer que la relación sexual entre dos personas que se aman tiene que darse de manera natural y espontánea. Por eso la mayoría de las parejas creen que no es necesario hablar de sexualidad y que, si la relación sexual no es perfecta desde el principio o si existen ciertos problemas concluyen que tal vez ello se debe a que no están verdaderamente enamorados en vez de pensar en un posible problema de comunicación.

 

El corolario de este mito es creer que si nuestra pareja nos quiere de verdad, debería adivinarnos el pensamiento. Y muchas parejas que tienen problemas creen que del amor, la sensibilidad y la consideración se deriva necesariamente la adivinación del pensamiento.

 

Las mismas normas que rigen la comunicación sobre el dinero y la educación de los hijos son válidas para la comunicación sobre preferencias, actitudes y sentimientos sexuales. Sin embargo cuando intentamos conversar sobre nuestras preferencias no sabemos cómo hacerlo pero creemos saber qué piensa o siente el otro y actuamos en base a ello. Suponemos que así debiera actuar el otro para con nosotras.

 

Pero la negociación solo puede empezar luego que cada uno haya sido capaz de exponer sus necesidades y preferencias.

 

 

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¿Qué cosas se pueden hacer durante el día para llegar a la noche con ganas de tener relaciones sexuales?

 

 

El deseo sexual se activa a partir de una cantidad de estímulos psiquicos que, como huellas, despiertan nuestras ganas. Por ejemplo, mandarnos mensajes de textos o e-mails, insinuantes; dejando deje que nuestra mente se llene de imágenes eróticas; dejarnos notitas, los besos, las invitaciones especiales, la comida exótica, el llamado telefónico, etc. Mantener el clima del afecto y la seducción a veces da trabajo pero el resultado es muy gratificante.

 

Coquetear y seducir, avanzar y retroceder, crea escenas y espacios para un nuevo encuentro.

 

 

Soy una mujer. A veces quiero masturbarme pero no sé cómo hacerlo, lo he intentado acariciándome pero no he llegado a nada y creo que es porque lo hago mal. ¿Cómo hacerlo bien?

 

 

Tenés que empezar por conocer las partes sensitivas de tus genitales y así aprender todo lo relacionado con tus preferencias individuales. Para ello es necesario que hagas el siguiente ejercicio: este consiste en sentarse con las piernas abiertas y observar los órganos sexuales externos (la vulva) frente a un espejo. Así podrás ver con claridad los labios menores, el meato urinario (agujero en forma de estrella sobre la parte superior) y un poco más abajo la entrada de la vagina. Introduciendo en ella un dedo húmedo podrás observar la elasticidad de los tejidos vaginales y también las sensaciones agradables que el tacto promueve. En la parte superior de la vulva, donde los labios se juntan, se encuentra el clítoris, con una estructura pequeña recubierta por piel. El prepucio, la piel que lo recubre, es movible y si se la retrae se puede observar mejor la cabeza y parte del cuerpo del clítoris.

 

 

La sensibilidad de esta zona es diferente y es necesario explorarla para conocer cuál es la presión apropiada para despertar sensaciones ya que la estimulación necesaria para provocar placer proviene básicamente del clítoris

 

 

Me gustaría saber cuál es la frecuencia considerada normal, sexológicamente hablando.

 

 

No existe una frecuencia normal. En los encuentros sexuales importa la calidad y no la cantidad. Es habitual que haya diferencias y épocas en las que, por diferentes motivos, la frecuencia aumenta o disminuya. Cualquier frecuencia se considera ”normal” mientras la pareja esté satisfecha con ella.

 

 

Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.

 

TEL: (54-11)4831-2910

 

E-mail: dresni@gmail.com

 

Página Web: www.e-sexualidad.com

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