Al igual que la muerte y el pago de impuestos, una cosa es cierta: no hay nada más incómodo que conocer al padre de tu novia. Mientras él te observa de pies a cabeza y con una escopeta montada en su pared, tú intentas desesperadamente evitar una confrontación verbal, y hasta disminuyes tu ritmo respiratorio intencionalmente. Relájate. Conocer al suegro no tiene que ser una experiencia tan traumática. Llena tu mente de historias interesantes. La próxima vez que estés cara a cara con tu suegro, entretenlo un poco, y te irás de la casa con una palmada en la espalda, en vez de con una patada en el trasero.

Vístelo de rojo

“Mi novia me dijo que su padre era aficionado de los Medias Rojas. Entonces cuando fui a conocerlo por primera vez, le llevé tres boletos para el próximo juego. Uno para mí, uno para él y uno para su hija. Sabía que si le pedía que me acompañara a mí solo, se vería muy obvio. Entonces decidí incluir a mi novia también. No sólo ganaron los Medias Rojas, también gane muchos puntos con mi suegro y con mi novia.” – Dale K., un joven escritor de 25 años, de Nueva York.

Lava los platos después de la cena

“Cada vez que iba a cenar a casa de mi novia, veía que mi suegro siempre lavaba los platos. Supuse que éste era su rol en la rutina de la cena. Una noche me ofrecí para ayudarle. Él quedó sorprendido y se conmovió por el gesto. Y quedó aún más sorprendido cuando me preguntó si el lavaplatos estaba lleno, y yo le respondí: “Nunca está lleno”, asumiendo que siempre es posible meter un plato, un tenedor o un tazón extra. Resultó que su filosofía sobre el lavaplatos era la misma que la mía. Después de un tiempo me casé con mi novia, y desde entonces ayudo a lavar los platos cuando cenamos en casa de sus padres.” – Chris S., de 32 años, es dueño de un gimnasio en Los Ángeles, CA.

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La lectura es fundamental

“Mi ahora suegro no mostraba mucho agrado hacia mí durante las primeras veces que nos conocimos. No le disgustaba, pero yo sentía que me veía como un mocoso de 18 años que no era capaz de pronunciar un enunciado completo correctamente. Con el tiempo, noté que él leía un libro diferente cada vez que lo veía. Yo también soy un come libros, y justo en una de esas ocasiones me di cuenta que yo recién había terminado de leer el libro que él leía en ese momento: Levantando al Titanic por Clive Cussler. ¡Teníamos algo en común! Conversé con él sobre el libro y hasta fuimos juntos a un evento en donde Cussler autografió nuestros libros. – Jeremy B., un joven editor de 34 años, de Carmel, NY.

Siempre mantén tu distancia

“El error más grande que he cometido con algunos de mis suegros, fue acercarme demasiado a mi novia. ¡A ningún padre le gusta ver tus brazos sobre su bebita! Después de aprender esto, siempre me aseguraba de sentarme del lado contrario al de mi novia cuando conocía a sus padres. De esta forma, su padre podía verme de frente y yo a él mientras conversábamos. En ocasiones mi novia se sentía un poco insultada por esto, pero una vez que le explicaba por qué lo hacía, ella entendía y apreciaba mi gesto. ¡Al final de cuentas, terminaba por agradarle a su padre!” – Will H, de 26 años, es maestro en Cleveland, OH.

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Prepárate para rockear

“Los padres de mi novia están divorciados, y ella no ve mucho a su padre. Honestamente me sentí un poco intimidado cuando fui a conocerlo por primera vez. Las cosas salieron bien, pero nada fuera de lo común. Mientras estábamos en su casa, noté que él tenía una gran colección de guitarras, y que llevaba haciendo música por un buen tiempo. La siguiente vez que fuimos a su casa, llevé mi guitarra, y le pregunté si le gustaría que hiciéramos un poco de música juntos. ¡Practicamos por casi dos horas! Ahora mi novia y yo estamos comprometidos, y de vez en cuando hacemos este tipo de reuniones.” – Owen M., un joven ejecutivo de 25 años, de Columbus, OH.

Mecánica

“A mi suegro le encanta arreglar sus carros. Entonces decidí que éste era un buen tema para romper el hielo. Mientras que mi esposa y yo éramos novios, su padre se enteró de que yo respetaba mucho su conocimiento sobre autos. Desde ese entonces ya lo tenia de mi lado. Él me da consejos sobre el mantenimiento de autos, actualizaciones, y todo lo relacionado. Y siempre está interesado en escuchar cómo me han funcionado sus sugerencias, las cuales normalmente son muy acertadas.” – Bill C., de 54 años, es agente de compras en Detroit, MI.

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Gánate su respeto

“Muchas hombres siguen la teoría de ‘dejar que él gane’, pero yo no. El padre de mi novia y yo participamos en una competencia de carros cada año. En un par de ocasiones yo lo derroté por completo. ¡No podía dejar que él ganara siempre! Después de terminar la carrera, él me explicó cuánto admiraba mi espíritu competitivo. Además, hice lo que cualquier caballero hubiera hecho en esa situación: le ofrecí una revancha el siguiente año.” – Chris M., un joven diseñador de 31 años, de Nueva York.

La vida en “Palabras”

“A la familia de mi novia le encantaban los juegos de mesa. Por alguna razón, ellos están encantados con un juego llamado “Palabras”. Este juego es la nueva versión del juego Scrabble. Creo que cuando realmente me gané el aprecio de su padre, fue cuando no solamente le gané en el juego, sino cuando me mantuve como campeón invicto por cinco semanas consecutivas, gracias a palabras como ‘prismático’. Después de esto él mostró más respeto hacia mi intelecto. A los padres les encanta ver a sus hijas con chicos listos. De esta forma, también se dio cuenta de que yo tenía un buen espíritu competitivo, cuando de ganar se trataba. Se portó cordial conmigo y estaba orgulloso de mis victorias.” – Alex M., un joven de 25 años con residencia en Jersey City, NJ.

fuente: latam.msn.com

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