Augusto Cury, nacido en Brasil hace 54 años, tiene un gran prestigio como psiquiatra, psicoterapeuta y escritor.

En qué consiste la dictadura de la belleza: Para Cury, ”La dictadura de la belleza” es una de las más peligrosas y mayores dictaduras subliminales de todos los tiempos. ”A través de los sistemas sociales, los hombres reconocieron derechos a las mujeres: trabajar, estudiar, votar…”, enumera. Sin embargo, al tiempo que concedieron estas libertades, ”de manera perniciosa, colocaron modelos estéticos tiránicos con un patrón nada saludable para vender productos y servicios”, asegura en una entrevista concedida a la prensa española

Esta dictadura se construye a través del marketing, la moda, la televisión y el cine, que ”entran en el inconsciente colectivo grabando imágenes de patrones estéticos muy lejos de la realidad, imágenes de patrones enfermizos”. El problema más grave está en que ”el ser humano no puede controlar lo que su yo registra en el inconsciente”, de modo que se establece en su cerebro ”un patrón tiránico”

El peor enemigo de las mujeres: Las mujeres se encuentran entonces ante su peor enemigo: ”ellas mismas ante el espejo” y se hacen la fatídica pregunta: ¿existe alguien con más defectos que yo? ”Las mujeres son especialistas en encontrar defectos que solo están dentro de ellas”, señala el autor. Esta situación supone un desastre para la autoestima, afirma.

Y es que según un estudio, el 5% de las mujeres del mundo cambiaría por completo su cuerpo y sólo entre un dos y un tres por ciento se sienten guapas. Cada minuto una persona desiste de vivir en la sociedad moderna, la mayoría chicas jóvenes que tienen baja autoestima.

”La belleza está en los ojos del que mira”

La mujer tiene armas para luchar contra esta dictadura. Según Cury, el primer paso es ser consciente de que ”la belleza está en los ojos del que mira”. El segundo, saber que la belleza ”no puede ser comprada, vendida o comparada; es un patrimonio único”. Debemos elegir ser felices con nosotras mismas y acabar con esta ”esclavitud emocional, decir no a la tiranía de la belleza”, recomienda.

La mujer ha de ser capaz de establecer un filtro ante cualquier imagen que pueda suponer un ”estímulo estresante”. Es muy importante ”entender cuáles son los mensajes subliminales”, apunta. Se trata de diferenciar entre el producto y la modelo que proyecta el patrón estético tiránico. ”Los mensajes subliminales contra las mujeres han causado un desastre en el inconsciente colectivo”, señala Cury.

Cincuenta millones de personas tienen anorexia nerviosa. El doctor denuncia que mientras en el África Subsahariana miles de personas tienen hambre y no pueden comer ”estas mujeres, teniendo la comida, se niegan a hacerlo. Esto debe cambiar”.

La importancia de la educación: Los sistemas sociales tienen muchas cosas buenas pero ”también tienen basura”, como este problema de la imagen. ”Una mujer feliz y autosatisfecha consume menos, la mujer en guerra consigo misma proyecta sus necesidades de autoestima en el consumo”, de ahí que sean más vulnerables a la tiranía, indica Cury. Es importante, a su juicio, educar a las niñas desde la infancia para evitar que se vean afectadas por este fenómeno, ”no solo desde casa, también en el colegio”, lo que hace necesario un cambio en el sistema educativo.

La obsesión por los patrones estéticos dados conlleva una pérdida de atención sobre la importancia del desarrollo físico y emocional. Del mismo modo, una educación sana y completa, emocional e intelectual, construye una autoestima fuerte y una actitud crítica ante los modelos que se presentan. Una personalidad bien construida es la mejor arma contra la tiranía.

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