Las mujeres somos seres hormonales. Lo digo fuera de broma y lejos de toda acusación. Es que lamentablemente esta cuestión se presta a la chacota y hasta es un insulto en nuestros días: ¿A quién no la acusaron de ”andar demasiado hormonal”, o de ”estar en esos días”, o peor: de ”menopáusica”? Bueno, a mí no me lo dijeron nunca, sépanlo.

De alguna manera la menstruación es como el sol, aunque no la veamos siempre está. O mejor dicho: el proceso hormonal que la activa y la desactiva siempre está funcionando. Como la luna que afecta las mareas, las hormonas suben y bajan tu deseo sexual. El calendario, además de mostrarte el día de luna llena en que te podés cortar el pelo (¿o es al revés?), también te puede dar una pauta de qué tanto deseo sexual acumulás semana tras semana.

La buena noticia es que los días de la menstruación, aunque puedan resultar dramáticos para algunas, son momentos en los que las hormonas del placer se disparan a lo largo y ancho de nuestro cuerpecito. Es, creer o reventar, un día de amplificación del deseo sexual. Además el clítoris, al igual que otras partes de la vagina, está hipersensible. Así que las que tienen problema con esto de tener sexo durante esos días, a lo mejor pueden repensar el tema.

La semana que sigue al período, es decir la segunda semana del mes, es tal vez peligrosa. Según varias investigaciones científicas, las mujeres se ponen especialmente fantasiosas en estos días y son más proclives a soltar la chancleta, cometer infidelidades y cosas por el estilo.

La tercera semana es complicada. Hay tendencia al mal humor y a los celos. Es que van en caída los niveles de estrógeno y testosterona y sube la noradrenalina. Los pezones y el clítoris son menos sensibles en estos días. Los orgasmos tardan más en llegar. Así que son días recomendados para la masturbación y a lo sumo, acucharamientos. Paciencia. Ah, para colmo, hacia el final de la semana puede que te den ganas de saquear la heladera, es que va subiendo la progesterona.

El comienzo de la cuarta semana esta martirizado por la lucha hormonal. La progesterona (mala onda) bloquea los receptores de testosterona (buena onda). Afortunadamente dura poco y unos días después la tendencia se revierte, los orgasmos se vuelven intensos. Eso sí, no es recomendable depilarse en los últimos días del mes porque hay mayor sensibilidad al dolor.

Bueno, estas son algunas observaciones del calendario femenino según la ciencia. Ya saben, nada que no pueda variar de una mujer a otra. Y sí, somos complicadas, hay que admitirlo, pero tenemos nuestros días buenos…

fuente: ciudad.com.ar

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