Luego de las transformaciones que sufre el cuerpo con el embarazo, es tiempo de volver a la actividad

Durante nueve meses el cuerpo cambió por completo y, tras el parto, al organismo le lleva otros tantos meses volver a la normalidad, mientras aún sigue realizando tareas inusuales, como la lactancia.

Probablemente, una esté durmiendo poco y mal y no se alimente del todo bien por la desorganización. Al menos en los primeros tiempos y sobre todo en las primerizas. Por eso, hacer actividad física ayuda, y mucho.

Cuándo: la obstetra Geraldine Voto señala: “En principio, se recomienda no realizar ningún tipo de actividad física hasta que pase el primer mes (nada de gym, ni relaciones sexuales). Más allá de estas cuestiones puntuales, la única distinción que debemos hacer es entre parto natural y cesárea.

En el primer caso, pasado el mes y medio o dos meses, ya es posible realizar cualquier tipo de actividad. En el segundo, lo mismo, pero ejercicios más livianos. De todos modos se deberá contar con el alta del médico, que determinará si está todo bien como para empezar con ejercicios”.

Cuáles: según la profesora de Educación Física, Antonella Peral, las actividades que se recomiendan para arrancar la ejercitación física luego del primer mes son las que carecen de impacto, como la caminata en cinta o en el parque, natación y yoga, entre otras de ese estilo.

Una opción novedosa es el Kangoo Jumps, que trabaja la fuerza y la resistencia aeróbica. Pilates, por su parte, también es efectiva porque tonifica y trabaja todo el cuerpo, así como el entrenamiento funcional que es una combinación de ejercicios con los que se trabaja con el propio peso del cuerpo y algunos elementos propioceptivos, de coordinación, entre otros.

Peral indica que la mejor manera de iniciarse en la actividad física es hacerlo de forma gradual para ir acostumbrando al cuerpo. “Quien ya realizaba actividad, deberá generar nuevamente la rutina para poder retomar el ritmo anterior, y quien empieza de cero, deberá ir aún más despacio”, especifica. Un buen comienzo sería arrancar con dos veces a la semana, una hora por día.

“Pensar en sólo dos horas de las 168 que tiene toda una semana parece poco, ¿no? Pero, para empezar, es suficiente. Lo ideal es tener los días espaciados, de modo de disponer de un tiempo de recuperación muscular, pero que tampoco sea muy extenso entre estímulo y estímulo”, plantea la profesora. Y recomienda:

• 20’ caminata/trote.

• 4 series de 20 abdominales.

• 4 series de 10 sentadillas.

• 4 series de flexibilidad de brazos, manteniendo el apoyo sobre rodillas (entre 3 y 10).

Por último, la obstetra señala que hasta pasados los tres meses del parto, principalmente si fue cesárea, se contraindica la realización de ejercicios abdominales. Y también advierte, que en entrenamientos más intensos, es importante tener en cuenta que si se trabajan los pectorales se pierde grasa pero además se reduce la capacidad de lactancia. “Este es un punto a considerar si la mamá quiere dar de amamantar. Lo que se sugiere entonces es una ejercitación más relajada de esa parte del cuerpo”, concluye la médica.

Si no te gusta el gimnasio, hay alternativas: caminar, trotar, bailar, andar en bici, rollers y muchas más.

Fuente: Para Ti

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