Si hacemos las cosas de forma incorrecta, no solo no lograremos los objetivos sino que lastimaremos nuestro cuerpo

A veces, con la intención de ejercitarnos y beneficiar nuestra salud, podemos estar haciéndole mal a nuestro cuerpo, aún sin darnos cuenta. Si nuestro profesor no es tan atento a corregir nuestros movimientos, o si hacemos actividad solos, podemos estar generándonos una lesión que después puede tardar mucho tiempo en recuperarse.

Antes que nada, recordá:

– Calentar antes de hacer cualquier actividad
– Escuchar a tu cuerpo, registrarlo. Si duele, no sigas.
– Nadie más que vos sabe qué es mucho (peso, intensidad, etc). Regúlate. Sé gradual.
– Sé gentil con tu cuerpo. No lo sobreexijas.
– Elongá siempre que termines.

Señales de que algo estás haciendo mal

1. Dolor de cuello al hacer abdominales

Es muy común que al hacer abdominales muchas personas sientan rigidez en su cuello y hombros. Eso es señal de que estamos haciendo mal la fuerza. Tenemos que dirigir la atención a meter el abdomen hacia adentro, contraerlo, como si quisiéramos pegar el ombligo a la columna vertebral. La fuerza tiene que salir proyectada desde ahí y no desde el cuello. Si duele éste o la espalda es preferible descansar, o bien no subir tanto con cada abdominal. Si no, terminaremos con una fuerte contractura.

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2. Dolor de cintura al hacer flexiones de brazos

Es muy normal, especialmente si hace mucho que no hacés actividad o no tenés muy tonificados tus brazos, que si intentás hacer flexiones, éstas te resulten fáciles. Pero, ¿de dónde estás sacando la fuerza para hacerlas? Cuando haces una flexión de brazos, el peso de tu cuerpo debe estar, especialmente, sobre la articulación de tus hombros. Ellos y el brazo deben hacer el trabajo. El resto de tu cuerpo debe estar en línea recta, paralelo al piso, con los glúteos contraídos y el abdomen también, para ayudar al ejercicio. Si levantás la cadera hacia arriba, para compensar el peso, y quedás como un triángulo si te mirás al espejo, puede que luego te dula la espalda o la cintura. Es mejor no flexionar tanto, o bien hacer las flexiones con las rodillas apoyadas.

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3. Dolor de rodilla si estás trabajando glúteos

En algunos ejercicios de glúteos, especialmente aquellos que requieren levantar las piernas o “patear” con ellas hacia los laterales, son para trabajar los glúteos, por eso deben estar contraídos y la fuerza debe salir proyectada desde ahí. Puede que tu cuerpo, naturalmente tienda a compensarlo con tus rodillas, y eso puede terminar en una tendinitis. Para que eso no pase, siempre intenta mantener las rodillas un poco flexionadas para no tensar de más el músculo. Esto puede ser muy común en ejercicios de danza o de pilates.

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4. Dolor de espalda al hacer la postura de “la vela”

Si hacés yoga o alguna vez has hecho, quizás conozcas la postura de “la vela”. Aquí es muy posible lastimar o tu espalda o tu cuello. Por eso es muy importante que el peso esté sobre tus hombros, que tu mentón permanezca a penas mirando hacia tu pecho, y que si lo necesites, te ayudes con tus manos sobre la cadera a modo de soporte. Al bajar es súper importante ir de a poco, vértebra por vértebra, como si te desenrrollaras sobre el suelo. Un golpe brusco podría lastimarte.

5. Dolor de articulaciones al hacer sentadillas

Al hacer sentadillas hay una regla muy importante. Cuando bajas, tu rodilla flexionada debe mantenerse a 90°, y no puede sobrepasar, en la misma línea, tu tobillo. Si lo haces así, cuidarás tu articulación de la rodilla que, de otra manera, podría estar recibiendo mal la fuerza.

Fuente: La bioguía

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