La investigación de Sebastián Casas analizó los efectos neuroprotectores y neuromoduladores de la progesterona; para realizar el estudio, el científico argentino utilizó un modelo con animales portadores de la enfermedad degenerativa de Parkinson. Tras comparar dos animales con dicha enfermedad, de los cuales uno se encontraba bajo tratamiento, se pudo observarse que en el caso del que fue tratado con progesterona se previno el desarrollo de las manifestaciones comportamentales, neuroquímicas y enzimáticas moleculares propias del Parkinson; la hormona ejerció efectos neuroprotectores sobre las neuronas dopaminérgicas que mueren producto de la enfermedad.

El estudio llevado a cabo por Casas demuestra que la aplicación de la progesterona en animales con parkinson no registra, por el momento, efectos adversos. Por lo tanto, es posible que si este tratamiento se aplicara en los seres humanos con Parkinson, lograría un efecto beneficioso, ejerciendo un efecto neuroprotector en las neuronas afectadas.

Fuente: Argentina.ar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here