Fue para The Square, de Ruben Östlund; Sofia Coppola, mejor directora; fue distinguida Nicole Kidman

El sueco Ruben Östlund ganó ayer la Palma de Oro de la 70» edición del Festival de Cannes por The Square, delirante comedia negra sobre las desventuras laborales, afectivas y policiales del director de un museo de arte moderno que sufre un robo callejero y, a partir de ese hecho, empieza un descenso a los infiernos.

El jurado presidido por Pedro Almodóvar otorgó además múltiples galardones, incluido uno fuera de protocolo que se denominó Premio del 70º Aniversario y que recayó en Nicole Kidman, actriz que en esta edición aparece en tres films (El seductor, The Killing of a Sacred Deer y How to Talk to Girls at Parties) y de una serie (Top of the Lake: China Girl).

El Gran Premio del Jurado, segundo en importancia, fue para la película que aparecía como una de las grandes favoritas: 120 Battements Par Minute, película épica del francés Robin Campillo sobre la lucha contra el sida en la década de 1990, protagonizada por el argentino Nahuel Pérez Biscayart, quien estuvo presente en la sala.

Las distinciones a las mejores actuaciones fueron para Joaquin Phoenix, por su papel de un asesino a sueldo en You Were Never Really Here, thriller existencial de la escocesa Lynne Ramsay, y para la alemana Diane Kruger, por In the Fade, drama de Fatih Akin sobre las penurias de una mujer que sufre la muerte de su familia tras un atentado de un grupo neonazi en un barrio turco.

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Por su parte, como mejor directora fue reconocida la estadounidense Sofia Coppola, por El seductor (The Beguiled), sobre cómo la llegada de un soldado unionista malherido enturbia la dinámica interna dentro de un seminario de mujeres en una zona de Virginia, en 1864, en plena guerra civil.

El galardón al mejor guión fue compartido por la revulsiva The Killing of a Sacred Deer, del griego Yorgos Lanthimos, y You Were Never Really Here, de Ramsay, mientras que el Premio del Jurado fue para Loveless, desgarradora mirada a la burguesía de su país del ruso Andrei Zvyagintsev.

El palmarés anunciado ayer se completó con la Cámara de Oro a la mejor ópera prima para Jeune femme, comedia de la francesa Léonor Serraille sobre las dificultades de una treintañera presentada en la sección Un Certain Regard, y con la Palma de Oro al mejor cortometraje para A Gentle Night, del chino Qiu Yang.

Fuera de los premios quedaron otros films valiosos, como Wonderstruck, del estadounidense Todd Haynes; The Day After, del coreano Hong Sangsoo; The Meyerowitz Stories, del neoyorquino Noah Baumbach, y Good Time, de los también norteamericanos Josh y Benny Safdie. No fue, de todas maneras, un año memorable en la Competencia Oficial, que se caracterizó por la exhibición de demasiados films solemnes, sádicos y con alegorías algo obvias.

Otras secciones. Frente a las múltiples decepciones de la competencia principal, se destacaron en la Quincena de Realizadores tres películas francesas: Un Beau Soleil Intérieur, joya de Claire Denis con una deslumbrante Juliette Binoche; Jeanette: L’enfance de Jeanne D’Arc, musical punk de Bruno Dumont sobre la infancia y preadolescencia de Juana de Arco, y L’amant d’un jour, drama romántico de Philippe Garrel. También resultaron de interés A Ciambra, notable film del italiano Jonas Carpignano sobre un grupo de gitanos en Calabria, y The Florida Project, sobre las tragicómicas experiencias de una mujer soltera con su pequeña hija en un motel de Orlando, que dirigió el estadounidense Sean Baker (el mismo de Tangerine).

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En la muestra oficial Un Certain Regard se presentaron títulos valiosos como Western, de la alemana Valeska Grisebach; L’atelier, del francés Laurent Cantet (en una línea similar a Entre los muros), y Barbara, biopic de la cantante de culto homónima que filmó el también local Mathieu Amalric, con Jeanne Balibar como protagonista. Fuera de concurso fue brillante el regreso de la mítica e incansable Agnès Varda con el documental Visages, Villages, que propone un recorrido fascinante por toda Francia.

Cine argentino. Con dos films en Un Certain Regard como La cordillera, de Santiago Mitre, y La novia del desierto, ópera prima de Cecilia Atan y Valeria Pivato, la producción nacional tuvo una participación destacada en un año en que la presencia latinoamericana no fue demasiado importante. En el Marché du Film (el mercado audiovisual más grande del mundo) se vendieron muchas películas argentinas, se cerraron coproducciones y se compraron varios títulos extranjeros para su estreno en nuestro país, y las autoridades del Incaa firmaron un nuevo convenio con Cannes para continuar con el mercado latinoamericano Ventana Sur por al menos tres ediciones más.

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Debates. La principal polémica enfrentó al festival con Netflix, cuyas producciones no podrán competir a partir de 2018 si no garantizan un amplio estreno en los cines franceses. Como muchos suponían tras la controversia, sus dos títulos en competencia (Okja, del coreano Bong Joon-ho, y The Meyerowitz Stories, de Noah Baumbach) se fueron con las manos vacías. Netflix y Amazon no despertaron excesivos enojos porque con su poder de compra (suelen adquirir los derechos para todo el mundo) elevaron mucho los precios y están limitando los estrenos de muchas películas en salas. Otro aspecto llamativo en este momento de tensión con la televisión y los servicios de VOD fue la presentación en funciones de gala de dos notables series dirigidas por sendos ganadores de la Palma de Oro: Twin Peaks, de David Lynch, y Top of The Lake: China Girl, de Jane Campion.

Seguridad. En medio de las celebraciones por las siete décadas del festival, se vivió un fuerte clima de paranoia, que ya se había insinuado en 2016 con el atentado en Niza y recrudeció tras la matanza en el recital de Ariana Grande, en Manchester. El festival rindió homenajes a las víctimas y aumentó las medidas de seguridad hasta niveles nunca vistos en un evento que, claro, no sólo tiene más de 30.000 acreditados, sino también decenas de grandes estrellas del espectáculo que cada noche recorren la alfombra roja y participan de lujosas fiestas en las playas y los yates.

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