13 Reasons Why: la serie Centennial que se animó a hablar de bullying y suicidio adolescente

Basada en un libro best seller y dirigida por un ganador del Oscar, adaptada por un ganador del Pulitzer y producida por Selena Gomez, este show rompió con todas las barreras temáticas de la pantalla chica. La ansiedad y depresión, las problemáticas de fondo de un éxito audiovisual

“Hola, soy Hannah. Hannah Baker. Ponte cómodo, porque estoy a punto de contarte la historia de mi vida. Específicamente, por qué mi vida acabó. Y si estás escuchando esta grabación, eres una de la razones”. Así comienza el cassette número uno que la protagonista de la serie 13 Reasons Why deja a sus compañeros de secundaria luego de suicidarse. Ésta es la trama de la nueva producción original de Netflix que, con un tema tan delicado como el bullying y el suicidio adolescente, logró atrapar un enorme caudal de seguidores de todas las edades.

El problema no es menor. La ansiedad y depresión en niños y adolescentes aumentaron desde 2012 después de algunos años de aparente estabilidad, como un fenómeno que afecta a toda una generación sin distinción de género o clase social. En Estados Unidos solamente -según indicó la revista TIME en una artículo a fines de 2016- alrededor de 3 millones de adolescentes entre 12 y 17 años tuvieron en 2015 al menos un episodio depresivo grave.

La presión de las relaciones sociales, muchas veces signadas por la agresión y la violencia, las presiones académicas, las relaciones intrafamiliares conflictivas, la obsesión por el aspecto físico y los estímulos -como pueden ser las redes sociales son algunos de los factores- que llevan a adolescentes a padecer comportamientos ansiosos o depresivos que pueden derivar en autolesiones o, en casos extremos, suicidio (que en ocasiones es incluso compartido en las redes sociales o transmitido en vivo).

Ése es el caso de la protagonista de 13 Reasons Why, una adaptación audiovisual del best seller escrito por Jay Asher. Ese libro llegó hace años a las manos de la cantante y actriz Selena Gomez, que en ese momento tenía 16 años y protagonizaba la serie Wizards of Waverly Place, gracias a su madre, Mandy Teefey, y se sintió tan identificada que empezaron a pensar en tomar la historia como material para desarrollarlo y transformarlo en una película que Selena protagonizaría.

Después de muchos intentos frustrados de poder concretarlo, madre e hija se toparon con Brian Yorkey, ganador del Pulitzer y el Tony por su obra Next to Normal, quien trabajó en la serie como adaptador y empezaron a diagramar el proyecto final. “Es una historia importante y merece ser contada”, dijo Yorkey. El equipo de producción, además, se completa con Tom McCarthy, ganador del Oscar a Mejor Película por Spotlight (2016), quien se encargó de los primeros episodios de esta producción.

Para cuando se pudo hacer realidad su sueño de adaptar el libro, Selena ya era grande para interpretar a Hannah, pero quiso seguir involucrada en el proyecto que siente como algo personal como productora ejecutiva. El tema la toca muy de cerca porque, además de haber transitado hace muy poco su adolescencia, Selena también atravesó un duro momento personal de salud que la alejó de los escenarios y tuvo como efecto secundario un tiempo de depresión y ansiedad.

“Me veo tanto en Hannah. Hace siete años fue así y todavía más hoy, lo que me parece gracioso porque debería ser al revés. Mientras más he crecido, más insegura me he vuelto, lo cual es raro, pero eso es algo con lo que mucha gente puede relacionarse”, dijo la cantante. “Yo tuve que lidiar con estas cosas en una escala diferente, con los chicos que estaban creciendo en la secundaria más grande del mundo, que es Disney Channel, y los adultos que tenían el atrevimiento de decirme cómo tenía que vivir mi vida. Fue muy confuso para mí, todavía no sabía quién era ni quién quería ser”.

“Por eso me tocó tan de cerca el libro, quise seguir con el proyecto como fuera y nunca hubiese dejado que alguien nos lo sacara a mi mamá y a mí. A los chicos no les importan los mensajes de empoderamiento, tienen que ver algo que los conmueva, que los asuste y poder seguir a personajes como estos, de los que estoy segura que se van a enamorar. Daría lo que fuera por poder ser una buena influencia para esta generación”, señaló conmovida por la carga emocional que conlleva para ella la serie.

Ahora, al menos dos semanas después de su estreno mundial, el programa con una temporada de trece episodios ya es furor y acumula excelentes críticas. Para el público, tener que enfrentar las situaciones que empujaron a una joven a quitarse la vida (donde pueden verse desde situaciones de abuso y bullying escolar hasta ataques sexuales estrechamente relacionados con la condición de mujer de la víctima) es un método duro pero efectivo de interpelar al público y poder conmover y concientizar respecto de una problemática global que, aunque existió siempre, está en ascenso y preocupa a padres y profesionales.

En tan pocos capítulos, la trama no le da un segundo de respiro a la audiencia y lo sumerge en constantes giros temporales y de punto de vista. Cada capítulo, o cada motivo, dejan al espectador en vilo de conocer que hubo detrás de una decisión tan drástica y real.

Este llamado de atención es una forma de alertar a la población sobre un tema sensible que muchos adolescentes han vivido o viven en carne propia en sus colegios y no saben cómo buscar ayuda o ayudar a quien está sufriendo. Por otro lado, el programa también aborda el tema desde la perspectiva psicológica de los agresores con todos los vacíos emocionales, la impunidad, la ausencia y la culpa.

Un nuevo capítulo

Selena Gomez y algunos miembros del reparto del programa -Alisha Boe y Tommy Dorfman- fueron juntos hace tres días a hacerse tatuajes iguales con un mensaje poderoso. “He recibido tanto amor y apoyo de todos ustedes que están mirando 13 Reasons Why. Hoy Tommy, Selena y yo nos hicimos tatuajes de un punto y coma”, escribió Alisha en Instagram.

¿Por qué un punto y coma? Esta marca de puntuación simboliza la esperanza para aquellos que luchan con depresión, adicción, auto-lesión y pensamientos suicidas. Como Dorfman puso en su propio post de Instagram, el punto y coma significa “un comienzo de otro capítulo en la vida, en lugar de terminarla con un punto”.

Este símbolo es el resutlado de Project Semicolon, que fue iniciado en 2013 por la activista Amy Bleuel, que perdió a su padre por un suicidio. Trágicamente, Bleuel, que sufrió de problemas de salud mental por más de 20 años, se suicidó a principios de este año. En sus posteos en las redes, los actores de la serie también la recordaron.

Dorfman en particular, se refirió en la publicación a su historia personal con la adicción y la depresión durante la escuela secundaria y la universidad. “Me acerqué y pedí ayuda. En ese momento, pensé que mi vida había terminado, pensé que no podría vivir después de los 21 años”, escribió. “Hoy estoy agradecido de estar vivo, en este nuevo capítulo de la vida en recuperación, de pie con mis colegas y amigos, haciendo arte que ayuda a otras personas”. Y concluyó con un consejo que resume el mensaje del programa de Netflix: “Pedí ayuda. Comenzá un nuevo capítulo con el apoyo de otros”.

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