Una economía con más margen

Sin lugar a dudas, resultaba necesario el service practicado, considerando el sensible desequilibrio que había registrado la Cuenta Corriente cambiaria en 2013 (equivalente a 2,1% del PIB) y que había sido financiado –casi totalmente– mediante la disminución del stock de Reservas Internacionales (RI). En la actualidad, las RI se recuperan, en parte por la disminución drástica de aquél desajuste y, adicionalmente, como consecuencia de la activación del swap celebrado entre el Banco Central de nuestro país y su similar de la República Popular de China.

”No es accidental que los propios consumidores, estén avizorando mejores perspectivas para 2015 que las de fines de 2013 preveían para el ejercicio actual. Esto se traducirá en un impulso de sus decisiones de consumo durante 2015”.
La potencialidad de este instrumento se proyecta a 2015 considerando que el monto total involucrado asciende a U$S 11 mil millones, habiéndose utilizado sólo una mínima porción en estos últimos meses de 2014. Paralelamente, este acuerdo permitirá operar los fondos de las inversiones de grandes proyectos ferroviarios y energéticos y el pago de importaciones derivadas del acuerdo de cooperación binacional firmado con China.

En este contexto, no es accidental que los propios consumidores, estén avizorando mejores perspectivas para 2015 que las de fines de 2013 preveían para el ejercicio actual. Esto se traducirá en un impulso de sus decisiones de consumo durante 2015.

Con un frente cambiario más diáfano que en 2014 y con mejores expectativas de consumo, pareciera que la economía no deberá transitar por el estrecho desfiladero que recorrió en el corriente ejercicio. En otras palabras, podemos esperar que en el circuito que le planteo un necesario stop and go impuesto por el sector externo, quede reservado para este 2015 un suave go. ¿De qué estamos hablando? Que la actividad tenderá a observar una tendencia alcista aunque esta no será de una elevada intensidad (puede esperarse una suba del PIB apenas superior al 2% anual), un ritmo asociado al esperado para los países de la región (elFMI asigna un ascenso anual de 2,2% para los países de América Latina y el Caribe).

Seguramente, los sectores productores de servicios liderarán esta recuperación, aunque no debiera olvidarse que la industria manufacturera se repondrá de su magro desempeño de 2014. En particular, el sector automotriz –que durante el ejercicio en curso aportó por si solo una contracción de 1,5% al indicador de producción industrial– revertirá durante 2015 su comportamiento descendente aunque no se espera un retorno a los estándares de 2013, ejercicio en el que produjo casi 800 mil vehículos.

En resumen, la Argentina enfrentará 2015 con un mayor margen de maniobra para ”hacer” política económica. Esta es una fortaleza que trazará una clara divisoria frente a 2014 y seguramente será percibida beneficiosamente por los ciudadanos en su vida cotidiana.

En cuanto a aquellos puntos débiles, seguramente las turbulencias de un ejercicio electoral, tenderán a hacerse sentir en la segunda mitad del ejercicio sobre las expectativas de los agentes económicos. En este contexto, dos luces de alerta están representadas por la cotización de las materias primas en los mercados internacionales y por la mayor fortaleza del dólar estadounidense (y debilitamiento de las monedas regionales) que se advierte en esta última parte del año.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here