Sergio Palazzo es el jefe de la Asociación Bancaria, uno de los gremios más fuertes de la CGT, con cerca de 100 mil afiliados a lo largo del país y una paritaria que suele ser tomada como referencia por el resto de las organizaciones sindicales. Aunque forma parte de la central obrera y mantiene buenas relaciones con todos los sectores, en mayo pasado dejó de acompañar el espacio sindical que lidera Hugo Moyano como consecuencia del carácter ”partidario” que tomaba el camionero. En diálogo con Tiempo Argentino, habló de las futuras negociaciones paritarias y de la responsabilidad del sector empresario para que funcione el acuerdo de precios que impulsa el gobierno, conjuntamente con supermercados y sectores industriales. ”Yo creo que la discusión paritaria no va a ser ni el 50% que obtuvieron las fuerzas de seguridad ni será el 15% el gobierno pretende. Será el número que tenga que ser de acuerdo a la variación que tengan los precios durante el primer trimestre, cual va a ser la proyección de inflación para el resto del año”, indicó el dirigente. Rechazó la expresión del titular de la UIA, quien calificó como una ”batalla” a las negociaciones salariales de los próximos meses. ”En todo caso sería oportuno que desde los sectores empresarios alienten la posibilidad de que no haya aumentos de precios ‘por las dudas’ que es muy común en la Argentina, y esto va a facilitar que la paritaria se desarrolle con normalidad”, señaló. El gremio suele negociar en diciembre una suma fija que actúa como ”paliativo” hasta alcanzar un acuerdo definitivo a fines del primer trimestre, aunque en esta oportunidad pasó la negociación para los primeros días de enero, en medio de los conflictos por la huelga policial y los cortes de luz. ”No veo posibilidades de unificación en 2014 pero tiene que haber algún debate acerca de cómo vamos a transitar ese camino al año siguiente”, asegura respecto a las divisiones del movimiento obrero.

–Este año se cumple una década de la puesta en marcha de las negociaciones paritarias entre empresarios y sindicatos. En el escenario actual, ¿Hay algún elemento o condicionante nuevo que no haya estado presente en años anterior?

– En principio, a diferencia de la sensación que se quiere instalar, no veo peligro en la continuidad de la discusión paritaria, no veo nubarrones ni ninguna posibilidad de interrupción de la negociación. En segundo lugar, creo que no es nuevo lo que pasa. Por la experiencia que uno tiene, todos los fines de año, como empiezan algunas discusiones preliminares de algunas organizaciones sindicales, siempre se pretende poner algún marco de discusión para que no se disparen las paritarias. Entonces, esto no es nuevo, ni nos tiene que asustar o poner nerviosos. En tercer lugar, creo que el gobierno está decidido a comprometerse un poco más en el tema precios, lo cual a mí me parece razonable porque el problema no son los salarios que suben, el problema son los precios. Los salarios después vienen al ritmo de los precios. Si se corrigen los precios, los salarios se corrigen solos y los procesos inflacionarios empiezan a disminuir. Me parece bien que el gobierno haya atacado primero los precios y en función de tener una inflación los tres primeros meses que puede ser distinta, creo que el marco de discusión salarial será distinto en porcentaje a partir de la efectividad que tengan los acuerdos de precios.

– O sea que para usted puede haber un impacto del acuerdo de precios en la discusión salarial, puede reducir expectativas entre empresarios y sindicatos.

– Por supuesto. Si hay una corrección en los precios –porque el sector empresario los aumenta y detrás vienen los salarios corriendo, esto es así– se va a dar naturalmente en otro marco la discusión paritaria.

–Héctor Méndez, el presidente de la Unión Industrial Argentina, dijo que las próximas paritarias van a ser una ”batalla”. ¿Comparte esa opinión?

– Es un exceso. La paritaria es el mejor ámbito y donde más seguro debería sentirse el sector empresario, porque es donde tenemos la libertad de discutir en función de la rentabilidad de las empresas. Ningún trabajador es ignorante de saber que si la actividad donde trabaja no está generando rentabilidad y hay pérdidas de puestos se largue a pedir locuras. En todo caso, sería oportuno que desde los sectores empresarios alienten la posibilidad de que no haya aumentos de precios ”por las dudas” que es muy común en la Argentina, y esto va a facilitar que la paritaria se desarrolle con normalidad. Si el sector empresario alienta la expectativa de una inflación alta seguramente va a ser una batalla, pero no va ser responsabilidad de nadie que no sea el sector empresario.

–Al sector bancario le fue muy bien. Ustedes tienen un elemento facilitador, que son los números que pueden mostrar a los bancos a la hora de negociar.

– Tenemos una responsabilidad enorme porque, por un lado, sabemos que los números de los bancos dan para pedir pero, por otro, también sabemos que es una paritaria testigo que puede alentar en otras actividades que no tengan la misma rentabilidad un impacto salarial mayor. Entonces somos muy cuidadosos en la discusión. Siempre tratamos de tener algún par de puntos arriba de lo que consideramos que es la inflación real como para mejorar el poder adquisitivo. Pero somos responsables en la discusión, no creemos que la paritaria bancaria incluya solamente a los bancarios, tiene un impacto mucho más profundo.

– Hay un elemento nuevo que algunos sectores, particularmente desde el moyanismo, buscan introducir en la negociación paritaria y que tiene que ver con los aumentos salariales alcanzados por las fuerzas de seguridad en algunas provincias, tras las huelgas y episodios de saqueos. ¿Puede considerarse así?

– Una cosa es el piso salarial de los $ 8500 y otra cosa es un porcentaje de aumento salarial. Creo que si el porcentaje de aumento salarial es del 50% no le alcanza a nadie porque los precios se van a disparar mucho más, entramos en una vorágine inflacionaria que no termina nunca. Yo creo que la discusión paritaria no va a ser ni el 50% que obtuvieron las fuerzas de seguridad ni será el 15% que el gobierno pretende. Será el número que tenga que ser de acuerdo a la variación que tengan los precios durante el primer trimestre.

–¿Puede haber algún intento de acercamiento entre los distintos sectores de la CGT en 2014?

–No veo posibilidades de unificación en 2014, pero tiene que haber algún debate acerca de cómo vamos a transitar la unificación al año siguiente.

”En la UCR me creen peronizado”

Mendocino de origen y con una larga trayectoria en el gremio, Palazzo asumió la conducción de La Bancaria tras la detención de Juan José Zanola, en el marco de la investigación por la comercialización de medicamentos truchos, y el año pasado fue reelegido por un nuevo mandato. Tiene una particularidad: es el único dirigente sindical de origen radical al interior de la CGT, un universo identificado con el peronismo. “A veces me invitan a dar alguna charla en el radicalismo, cosa que no es muy frecuente porque ellos me consideran ‘peronizado’, y siempre les digo que en el peronismo, cuando entras a una fábrica y decís que querés ser dirigente, te llevan a una escuela de formación sindical, a una escuela de formación política, te hacen delegado, te llevan al partido. En el radicalismo decís que querés ser dirigente gremial y te dicen suerte pibe”, grafica. “Soy un defensor del modelo sindical a partir de esta experiencia”, concluye.

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