Un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) señaló que este año las inversiones en la compra de maquinaria agrícola se incrementarán alrededor del 14% con respecto a 2015, al alcanzar la suma de US$ 1.650 millones.
El repunte se debe, principalmente, a las modificaciones macroeconómicas que aplicó el Gobierno Nacional apenas asumió, tales como la rebaja de las retenciones, la eliminación de los cupos para el comercio exterior y la apertura del tipo de cambio.
Es que 2015 fue uno de los peores años para la actividad, y recién ahora el efecto de las medidas comienza a reflejarse, sobre todo en los primeros números que proyectan los analistas: un crecimiento del 30% para el maíz, 20% para el trigo y 31% para el girasol, en un año en el que la soja dejará lugar a la rotación de los cultivos para ganar en sustentabilidad.
”Las nuevas reglas que rigen las exportaciones agropecuarias mejoraron la rentabilidad del trigo, maíz, soja y algunos cultivos regionales.
Esto, a su vez, impulsa una mayor demanda local de máquinas y agropartes de agricultura de precisión, por lo que las inversiones en el mercado local de máquinas agrícolas ascenderán respecto del año pasado. Entre estas se destacan las sembradoras”, indicó Mario Bragachini, coordinador del programa titulado Procesos tecnológicos para agregar valor en origen en forma sustentable.
Según el especialista, el sector cuenta con una ”importancia estratégica”, ya que ”actualmente exporta más del 20% de la facturación, lo que equivale a doce mil puestos de trabajo directos e indirectos, dado que cada millón de dólares exportado significa la creación de sesenta puestos de trabajo”. En ese sentido, el organismo nacional asegura que trabaja ”fuerte, para incentivar la competitividad de este sector en el mercado global y local, en un contexto de pleno crecimiento en materia de demanda de tecnología y calidad”. Es que Argentina es el segundo país del mundo que trabaja con la agricultura de precisión, después de los Estados Unidos. Asimismo, posee veinte empresas nacionales de escala internacional que producen electrónica y software ”para transformar a las máquinas agrícolas argentinas en inteligentes, autoguiadas, autorregulables e hiper conectadas. Esto nos permite adquirir competitividad global para satisfacer la exigente demanda de los mercados interno y externo”, agregó Bragachini, quien detalló que los principales destinos son Bolivia, Uruguay, Sudáfrica, Kazakstán, Venezuela, Brasil, Italia, Rusia, Paraguay, Ucrania, Guatemala, Australia, Estados Unidos, México, Perú, Chile, Mozambique, Namibia y Rumania.
Buenos números De acuerdo al último informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el segundo trimestre del año el sector facturó US$ 4.281,6 millones más respecto al mismo período del año pasado, lo que representó una mejora del 76,8%. Las sembradoras y los tractores lideraron la comercialización, con incrementos del 111,5% y 100%, respectivamente, mientras que las cosechadoras registraron subas del 60,4% y los implementos, del 47,8%.
”El sector ha experimentado una mejoría en sus ventas, lo que provoca una mirada optimista hacia el futuro”, declaró días atrás el secretario de Agregado de Valor, Néstor Roulet, quien está al frente de la Dirección de Maquinaria Agroindustrial. ”La meta es estimular la competitividad de las empresas fabricantes de estos bienes de capital y aumentar la productividad incorporando mayor tecnología en los campos”, expresó.
El Economista
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