En diciembre, Rusia alcanzó los 10,49 millones de barriles diarios, 29.000 barriles diarios menos que en noviembre, mientras que la producción de Arabia Saudita se redujo a 10,46 millones de barriles diarios, de los 10,72 millones de barriles al día anotados el mes anterior, indicó en Riad la Iniciativa de Datos de Organizaciones Conjuntas (JODI).
Estados Unidos fue el tercer productor, con 8,8 millones de barriles diarios frente a los 8,9 millones de noviembre.
Irak llegó al cuarto lugar con 4,5 millones de barriles diarios, seguido de China con 3,89 millones, amplió la iniciativa.
Desde fines de 2014 el rendimiento del precio del petróleo ha sufrido bajas que derivaron en crisis económicas para varios países productores, con caídas históricas del precio del barril incluso por debajo de los u$s 50.
Tras numerosos intentos por revertir la situación, en noviembre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó restringir el suministro de barriles diarios en 1,2 millones durante seis meses a partir del 1 de enero de 2017.
Los productores que no son miembros de la OPEP, como Rusia, también acordaron restricciones y desde entonces, los precios del crudo Brent crecieron un 20%.
El optimismo de los inversores sobre la efectividad de los recortes de producción alentó apuestas récord de alza sostenida, aunque la creciente extracción en Estados Unidos y los altos inventarios mantuvieron las ganancias a raya.
Recientemente la OPEP informó que durante enero logró reducir en 1,29 millones de barriles diarios la demanda, lo que representa un cumplimiento de un 93%.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE) y afirmaciones de Riad a la OPEP, en enero Arabia Saudita redujo su producción incluso más de aquello a lo que se comprometió. En su reporte mensual el 10 de febrero, la AIE apuntó que 11 productores de crudo que no son de la OPEP pero se sumaron al acuerdo ?con Rusia entre ellos? cumplieron alrededor de la mitad de sus promesas de recortes.
El próximo 25 de mayo se realizará una nueva reunión de la OPEP en la que, según la agencia Reuters, la agrupación buscaría sumar a nuevos países productores que no fueron parte del acuerdo inicial, y no se descarta aumentar los recortes de producción más profundamente, con el objetivo de que los inventarios globales de crudo bajen en cerca de 300 millones de barriles en promedio a cinco años, algo que sin embargo sería muy complejo, ya que los firmantes no estarían dispuestos a seguir cediendo parte de su cuota de mercado.
A esto se sumaría una posible extensión en el plazo del pacto que en principio es hasta el 30 de junio.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here