Para analistas del Mercado, el acuerdo con el FMI no superaría los u$s 45.000 millones

Tras una semana para el olvido, el mercado inicia junio con un aire renovado, con el Merval en terreno positivo, el tipo de cambio amortiguando el rally y los bonos haciendo una pausa a la fuerte caída y generando un rebote en los precios de los bonos así como una caída en las tasas. En distintos informes, analistas del Mercado debaten sobre los puntos clave relacionados con el acuerdo y que puntos se centra la atención e cara a un anuncio que se espera para esta semana. El mercado entiende que un acuerdo por encima de u$s 30.000 millones sería un muy buen acuerdo pero que no superaría los u$s 45.000 millones.

En un informe elaborado por Max Valores y enviado a sus clientes señalan que el escenario para Argentina se volvió más complejo, donde los inversores ya no se contentan con buenas expectativas y exigen realidad. En este contexto recomendamos bonos cortos en dólares.

“Parecería que los inversores han cambiado la forma de valuar los bonos argentinos. Pasaron de prácticamente dar por hecho que el Gobierno resolvería la mayoría de los desequilibrios económicos, a poner la realidad por delante de las expectativas. En 2017 el precio de los bonos reflejaba que se cumplirían las metas fiscales y de inflación, y que la reelección de Cambiemos estaba asegurada”, señalan los analistas de Max Valores.

También, en el mismo informe sostienen que “ahora los inversores parecen estar a la expectativa de un buen acuerdo con el FMI y de muestras concretas que el proyecto del gobierno es sustentable. A su vez el riesgo electoral empieza a ser cada vez más relevante, afectando el precio de los bonos”.

Para los analistas de la compañía, el anuncio de un buen acuerdo con el FMI, un programa superior a u$s 30.000 millones, ayudaría a una suba en el precio de los bonos en dólares, pero sería limitada dada la incertidumbre que plantea el programa económico y la elección de 2019. En este escenario, mantenemos nuestra recomendación de bonos cortos en dólares, donde se destacan el Bonar20 y Bonar24. Para inversores buscando mayores rendimientos, preferimos bonos largos como el Discount en dólares en lugar de bonos en pesos. Finalmente, entre los bonos en pesos, elegimos bonos que ajustan por inflación y Lebac a 30 días.

Finalmente, los analistas de Max valores destacan que “observamos que la mayoría de las recomendaciones que hizo el FMI están en línea con las medidas que estuvo tomando el Gobierno durante el último año, lo que sugiere que han estado trabajando juntos en varios temas. Esto nos hace pensar que no habrá demasiadas sorpresas en las condiciones, que mayormente se concentrarán en recortes del gasto público. De acuerdo con nuestro análisis, el monto del programa no superaría los u$s 45.000 millones, monto suficiente para recomponer las reservas y asegurar el financiamiento del año próximo. Pensamos que un acuerdo por encima de los u$s 30.000 millones ya sería positivo para los bonos. Además del monto, pensamos que la meta fiscal de 2019 será clave en el acuerdo, ya que definirá el poder fiscal que el Gobierno tendrá de cara a las elecciones”.

También mediante un informe de GMA Capital enviado a sus clientes hacen referencia sobre el acuerdo con el FMI y sostienen que sería un shock positivo de confianza. “A los ojos de los inversores externos, el FMI es un garante que aseguraría tanto el financiamiento para cubrir las necesidades hasta el fin de mandato de Macri como el “delivery” o cumplimiento de mejoras estructurales en la macroeconomía. El foco de la entidad presidida por Christine Lagarde se centraría en crear condiciones para que Argentina, en términos simples, pueda repagar los dólares que le prestan”.

En esta línea, Nery Persichni, Gerente de Inversiones de GMA Capital sostiene que “para eso, en lo inmediato buscaría reducir el déficit de cuenta corriente vía un tipo de cambio real más alto (ritmo devaluatorio mayor a la inflación en el corto plazo. En tanto, a mediano plazo, insistiría en seguir reduciendo el déficit fiscal y asegurar la independencia del BCRA para eliminar el financiamiento a través de emisión monetaria. Si a estas consideraciones le sumamos que ahora el gobierno está “acelerando” el gradualismo, la idea de que los desequilibrios se reducirían “en serio” podría empezar a consolidarse en los próximos meses”.

Finalmente, el equipo de Research de Cosultatio señala en su informe semanal que el acuerdo con el FMI representa, antes que una garantía al mercado dada por un auditor externo, la posibilidad de evitar poner en discusión con el resto del arco político local (“oposición”) el rumbo de la salida.

En términos de mercado, el tamaño del acuerdo es clave por un hecho muy fácil de advertir: la posición técnica de Argentina es muy mala. La crisis tomó por sorpresa y muy cargados a la enorme mayoría de los inversores relevantes. Por ello, cuanto más tiempo permanezca Argentina sin emitir deuda, más rápida será la digestión de las posiciones actuales.

El timing juega a favor de la decisión oficial de acudir al FMI. Los analistas de Consultatio destacan en su informe que “en un contexto de endurecimiento financiero global, ser el primero en negociar el acuerdo puede otorgar ventajas en términos del monto de financiamiento disponible. El tamaño de la asistencia del FMI y otros organismos multilaterales es un punto central para determinar la velocidad con la que se pueden recuperarse los precios de los activos. Y también un arma de doble filo”.

Por último, dentro del mismo análisis, desde la compañía resaltan que “la buena predisposición de los organismos multilaterales para apoyar la posición argentina está generando expectativas muy grandes en términos del volumen de financiamiento que estará disponible. El gobierno no ha hecho demasiado para desinflar esas expectativas, y por ello, corre el riesgo de que un “buen” acuerdo termine siendo menor al “esperado”, gatillando una corrección de corto plazo.

Finalmente, Gustavo Cañonero Head Strategist y Partner de SBS Fondos destaca que las recientes declaraciones del Director del Hemisferio Oeste del FMI, Alejandro Werner, confirmando que “las conversaciones están bien avanzadas” y poniendo el foco sobre la noción de que este será “un plan dirigido por las prioridades del gobierno argentino”, validaron nuestra visión optimista respecto del desarrollo de las negociaciones.

“Dejando filtrar algo de información con respecto al acuerdo, las autoridades parecieran estar buscando convalidar las expectativas favorables que se generaron en relación al monto de la asistencia que conseguiría el gobierno y los condicionamientos. En este sentido, la mención de Werner respecto de que se pondrá “un foco particular en la protección de los más vulnerables y el fortalecimiento de la economía a la luz de las recientes turbulencias financieras” pareciera reforzar la noción de que será un programa que al gobierno debiera resultarle relativamente cómodo en relación a lo imaginado inicialmente”, agrega Cañonero.

En el plano político, el Head Strategist de SBS Fondos sostiene que “la reciente depreciación del peso acompañada de una inevitable aceleración inflacionaria afectó a los salarios reales y se sumó a cierto freno de la actividad económica, dañando la confianza en el gobierno. Teniendo siempre presente que el acuerdo con el FMI demandará un mayor esfuerzo fiscal y acentuará la desaceleración, entendemos que apenas se conozcan los lineamientos del plan gran parte de la incertidumbre financiera más inmediata quedará disipada, ayudando a normalizar el funcionamiento de la economía y quitando las presiones sobre los principales activos. Tras el acuerdo, entendemos que parte del deterioro reciente de la economía debiera revertirse en el corto plazo, permitiendo a las autoridades recuperar el momentum y alimentar una mejora de las expectativas”.

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