Las estaciones de servicio de Capital y el Gran Buenos Aires empezaron a sufrir en las últimas dos semanas inconvenientes que, indirectamente, podrían generar problemas en el marco de la prolongación de los precios topes que lanzó el gobierno la semana pasada. La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), alertó a la Secretaría de Comercio Interior que las grandes petroleras, sobre todo Shell y Esso, subieron entre el 13 y el 18% los precios de los combustibles que entregan a las estaciones, poniendo presión a los valores al consumidor y dejando al último eslabón de la cadena muy cerca de violar el acuerdo de precios máximos que rige hasta el 25 de noviembre.

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”Queremos evitar que esto se produzca, por eso hemos hablado con Comercio y quedamos en trabajar con las petroleras para normalizar el tema”, explicó a Tiempo Argentino Raúl Castellano, titular de Cecha, y agregó: ”Vemos en estas dos o tres últimas semanas una presión en el precio mayorista que puede afectar al consumidor”.

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