Los proyectos se encuentran en diferente etapa de avance. Molinos construirá Cadus Wine, una bodega boutique en la zona; Bianchi compró la infraestructura de Benvenuto de la Serna, en Tunuýan, y allí montará su nuevo proyecto. Y Bemberg Estate Wines (del grupo Peñaflor) ya posee 300 hectáreas de viñedos y tendrá bodega en Gualtallary, Tupungato. Por Oscar Pinco

Tres importantes grupos bodegueros tienen proyectos con la mirada puesta en el Valle de Uco, y los mismos se encuentran en distintas etapas: ellos son Nieto Senetiner para Cadus Wines; el Grupo Peñaflor-Trapiche para Bemberg Estate Wines; y Familia Bianchi.

En el caso de Cadus Wines, Molinos Río de la Plata que controla Nieto Senetiner, en 2016 decidió diversificar su portfolio en el mercado vitivinícola, y a las compras efectuadas el año pasado de Ruca Malen y el 50% de Viña Cobos, desprendió de su bodega madre la que era su etiqueta ícono, Cadus, transformándola en bodega con identidad propia.

En ese sentido, Cadus Wines, desde el final de la vendimia 2016, empezó a funcionar como una unidad de negocios independiente, instalada en Tupungato, en pleno Valle de Uco, vinificando por ahora en la bodega de la familia Mayol, a la salida del éjido urbano de la ciudad cabecera de ese departamento, que es alquilada, y con el ingeniero agrónomo Santiago Mayorga como responsable y cabeza visible del emprendimiento del Grupo Pérez Companc.

Sin embargo, el proyecto es construir una bodega boutique, de poca capacidad vinaria, apuntada a producir solo vinos de alta gama, aunque fuentes de la empresa le indicaron a Ecocuyo que el levantamiento del nuevo emprendimiento vitivinícola aún está en la etapa de proyecto, porque todavía ni se ha comprado el terreno en donde se piensa construir, que se han barajado varias posibilidades, una de ellas en Gualtallary, pero todavía no hay nada concreto.

El Grupo Peñaflor, por su parte, le va a poner al nuevo emprendimiento la firma y el apellido de la familia que creó el imperio cervecero de Quilmes, y se va a llamar Bemberg Estate Wines.

Hace 11 años los descendientes de Otto Bemberg, fundador de la Cerveza Quilmes, la vendieron al grupo belga-brasileño InBev por 1200 millones de dólares, y cuatro años después recalaron en la industria del vino, comprándole a DLJ Merchant Banking Partners el paquete accionario del Grupo Peñaflor, integrado entre otras, por las bodegas Trapiche, Finca Las Moras, El Esteco, Michel Torino, Santa Ana y Andean Viñas, a través de las cuales posee viñedos en Mendoza, San Juan, Salta y Catamarca y cuenta con más de 50 marcas entre las que se destacan: Trapiche, Fond de Cave, Alma Mora, Elementos, Don David, Michel Torino, Santa Ana, Frizee, Hereford y Termidor.

Bemberg Estate Wines posee 300 hectáreas de viñedos en Gualtallary, Tupungato, en donde diseñaron un proyecto para una bodega de un millón de litros, destinada solo a vinos Premium, a cargo del reconocido estudio de Arquitectos Bórmida & Yanzón, y en ese sentido la reconocida arquitecta Eliana Bórmida le reveló a Ecocuyo que “ya se está empezando la construcción”.

Otros que pusieron la vista en el Valle de Uco fueron los de la reconocida Bodegas Bianchi, de San Rafael, que según confirmó a Ecocuyo el propio Enzo Bianchi, nieto del fundador de esa tradicional casa de vinos, compraron en Vista Flores, en la ruta que va hacia el Manzano Histórico, lo que era la Bodega Benvenuto de la Serna, y allí en el Cruce de la Ruta 94 y el Carril Los Sauces, van a construir una nueva nave con el fin de agrandar la capacidad vinaria.

En esa nueva unidad de negocios está destinada para producir vinos de alta gama, entre ellos la nave insignia de la bodega de capìtales sanrafaelinos, Famiglia Bianchi, y es por eso que contrataron los servicios de Silvio Alberto, que venía de Achával Ferrer, y en su dilatada trayectoria estuvo en Rutini, Navarro Correas, Andeluna y Diamandes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here