Por su parte, las importaciones de productos brasileños sumaron US$ 1.088 millones, lo que implica una baja del 10% interanual. De esta forma, el saldo comercial arrojó un déficit de US$ 337 millones, cuando un año atrás hubo un superávit de US$ 99 millones, según datos difundidos ayer por el Ministerio de Industria de Brasil, consignó Ámbito Financiero.

En lo que va del año, el comercio con Brasil acumula un saldo negativo de US$ 1.825 millones, esto es un 378% más que en el mismo período de 2014. En los primeros nueve meses del año, las compras a Brasil cayeron un 11% anual (u$s 9.803 millones), mientras que las ventas externas a ese mercado retrocedieron un 25% anual (US$ 7.978 millones).

Del mes pasado, se destacan las menores exportaciones argentinas de automóviles, autopartes, vehículos de carga, naftas y polímeros plásticos, entre otros. Por el lado brasileño, los menores embarques pertenecen a automóviles y autopartes, polímeros plásticos, mineral de hierro y los óxidos e hidróxidos de aluminio, entre otros.

”En los primeros nueve meses de 2015, el comercio bilateral se contrajo un 18%; el dato es aún más llamativo si se tiene en cuenta que ya había caído un 21% en igual período de 2014. Esto último quiere decir que desde 2013 se han perdido casi US$ 10.000 millones en el intercambio entre ambos países”, señala la consultora Abeceb.

En el balance de lo que va de 2015, la caída de las exportaciones está en gran parte explicada por el sector automotor (vehículos + autopartes). Sin embargo, también se efectuaron caídas en minerales y combustibles (especialmente naftas para petroquímicas), químicos y metales y sus manufacturas.

”Si bien las sucesivas devaluaciones que realizó el país vecino (casi un 50% en lo que va del año) afectan la competitividad de los productos argentinos, el factor que mayor peso tiene sobre la caída de los envíos argentinos es la menor actividad brasileña, cada vez más proyectada a la baja, que reduce la demanda de productos argentinos. Con respecto a las compras desde Brasil, la principal caída en lo que va del año se registra en el sector de minerales y combustibles, como consecuencia de los menores envíos de mineral de hierro. Esta contracción se explica tanto por la caída del precio del mineral como por la caída en la industria de la siderurgia. También se reducen las adquisiciones de químicos, al igual que las correspondientes a la industria automotriz”, explica la consultora.

La devaluación del real y el impacto de la recesión brasileña se reflejan en la pérdida de participación de las ventas argentinas al vecino mercado, que descendieron al 5,7% del total importado en septiembre (casi un punto porcentual menos que un año atrás). Mientras que las importaciones argentinas de ese mercado aumentaron su peso relativo dentro del total general al elevarse a un 6,7%.

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