Luego de la polémica desatada por la devaluación en torno a la liquidación de la cosecha se instaló en la escena la discusión acerca de la estructura de mercado monopólica del sector productor y comercializador de granos, en tanto tienen el poder de afectar de forma directa la economía Argentina.

Uno de los problemas que históricamente se analiza es la cuestión de la ”integración horizontal” del sector que significa básicamente mucho el control en pocas manos de un significativo volumen de producción.

No obstante surge una nueva forma de dominio que se trata de la “Intergración vertical”, es decir la cooptación de las mismas empresas en diferentes eslabones de la cadena productiva (producción-procesamiento-comercialización), lo que rompe el tradicional esquema de etapas de producción y distribución.

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Al respecto un informe realizado por Nicolás Zeolla del Centro de Estudios Económicos y Sociales (CESO) en julio 2013, indica que en nuestro país, las principales firmas exportadoras son, que concentran el 90% del volumen exportado, son las mismas que procesan el grano.

“Estas empresas, además, operan las terminales portuarias y brindan servicios de almacenamiento, carga, descarga y comercialización abarcando distintas etapas dentro de la cadena de exportación y procesamiento del grano de soja”, marca el documento.

El estudio concluye que ”a partir del año 2002 se consolidó el modelo de negocios de procesamiento de granos del sector en donde ocho empresas concentran casi el 90% de la comercialización y procesamiento de la producción de soja en la argentina.”

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Acerca de la integración con la producción misma del cereal, el Informe del Complejo Oleaginoso 2011 del Ministerio de Economía, establece que cinco de los 37 productores de aceite concentran el 60% de la capacidad instalada de molienda.

En general estas empresas se vinculan con otras actividades de la cadena como producción de semillas, siembra de oleaginosas en campos propios y producción de fertilizantes.

“La mayoría posee plantas de almacenamiento de granos y terminales portuarias propias, lo que permite la comercialización, exportación de granos y producción de aceites y pellets”, sostiene el informe de 2011. Además en la etapa de cultivo misma comienza a darse la integración con el sector financiero.

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Según Zeolla en ese contexto ”irrumpen nuevas formas de organización de la producción, con una elevada participación del capital financiero y extrasectorial, los conocidos Pools de Inversión en agronegocios, que tienen el fondeo suficiente para comprar y aplicar este nuevo paquete tecnológico orientado a la exportación que, operando sobre grandes extensiones arrendadas, se asocian con los propietarios tradicionales evitando la inmovilización de recursos en la adquisición de tierras.”

En el documento el Ministerio de Economía explica que ”si bien la producción primaria involucra a una importante cantidad de productores (73 mil), solo el 6% de los mismos explicarían el 54% de la producción”.

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