Esta semana, el gobierno nacional dará a conocer una nueva medida de peso para equilibrar una coyuntura económica que muestra complicaciones en los niveles de actividad. Se trata de un plan de obras públicas que incluye la construcción de más de 120 mil viviendas sociales, soluciones habitacionales y refacciones de hogares en todo el país, con una inversión total de $ 45 mil millones. En lo formal, es el relanzamiento del Plan Federal de Viviendas, pero con niveles de inversión superiores: de hecho, este año se duplicarán los desembolsos previstos para el corriente. Según adelantaron a Tiempo Argentino distintas fuentes, se espera que el próximo jueves la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, haga el anuncio en Casa de Gobierno, en un acto con gobernadores, intendentes y sindicatos.

La iniciativa irá en paralelo al plan Pro.Cre.Ar, que habilita viviendas para los privados con capacidad de ahorro y de acceso al crédito. Y con los mecanismos para compra de vivienda usada a través de los Cedines (ver aparte). En este caso, el nuevo plan Federal abordará alternativas de proliferación de edificaciones para los sectores más bajos de todo el país. El mecanismo de desembolso del dinero será en dos partes, y los fondos provendrán en forma exclusiva del Tesoro Nacional y serán administrados por los Institutos de la Vivienda de las provincias: el primer año, el 2014, se invertirán más de $ 15 mil millones, el doble de lo que estaba previsto para el período. Luego, ya en 2015, se finalizará la inversión total con los $ 30 mil millones restantes. Además, no habrá un monto fijo de dinero destinado para cada provincia, sino que se pagará en base a las necesidades y pedidos de obra de cada distrito. Con esto se moldeará el dinero de acuerdo a las necesidades.

el Plan Federal abarca obras de diferente tipo, considerando como soluciones habitacionales a la suma de las viviendas nuevas y a los mejoramientos habitacionales.

El Plan Federal de Viviendas original se lanzó por primera vez en el año 2004 bajo la presidencia de Néstor Kirchner, con una inversión prevista de $ 3900 millones; luego, en 2007, hubo una segunda etapa. De acuerdo a la información a la que accedió Tiempo, la que se lanza ahora no será una tercera etapa típica, sino que tendrá reformulaciones de forma que apuntan a generar un mayor efecto en el empleo directo y en la venta de materiales dentro de cada uno de los distritos. Es que la actividad de la construcción ha mostrado números preocupantes: el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), mostró un retroceso del 3% en los primeros cinco meses del año y una baja interanual del 4,6% en mayo. Por esta razón, el nuevo Plan Federal tendrá licitaciones apuntadas a que las pymes y empresas regionales de construcción y proveedores de insumos puedan participar de las obras, que antaño eran propiedad casi exclusiva de las mega-constructoras.

Con esto, en el gobierno esperan reactivar el empleo en la construcción y la actividad en las ventas de cemento. Algunos se animaron a describir este flamante nuevo capítulo del programa país de viviendas como una ramificación, a escala más amplia, del Plan Más Cerca, en el que a diario trabaja Planificación con los principales jefes comunales del Conurbano Bonaerense. Justamente, el objetivo de este programa es lograr un efecto inmediato en la concreción de obras, priorizando el uso de mano de obra intensiva que logre impacto en las economías locales de los municipios.

Si bien no hay cálculos oficiales, desde el sector privado estiman que este shock en la obra pública evitará que caigan los puestos de trabajo, permitiendo mantener los actuales 385 empleos de obra.

Si bien este tipo de políticas contra-cíclicas ya venían siendo evaluadas por el Ejecutivo en un contexto interno complejo en materia de niveles de actividad, los plazos se aceleraron para que el anuncio se plantee en bloque con las nuevas medidas anunciadas por Cristina Fernández el jueves último, tanto en materia de empleos y capacitación como en el caso de medios de compra de vivienda usada ante la imposibilidad del acceso al dólar vivienda.

Tal como adelantó este diario en su edición del miércoles último, las puntadas finales de la iniciativa federal de soluciones habitacionales se dieron en el marco de una reunión que se llevó a cabo a principios de semana en el Ministerio de Planificación. En el encuentro, comandado por Julio De Vido y el secretario de Obras Públicas, José López, hubo empresarios privados de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) y los institutos de la vivienda de todo el país. En el encuentro de la denominada Unidad de Seguimiento del Empleo y la Actividad Económica, estuvo además el titular del sindicato de Obreros de la Construcción (UOCRA), Gerardo Martínez y las delegaciones del gremio en todo el país. En ese contexto, se recreó una especie de mini-diálogo social sectorial en el que participaron activamente todas las partes. Se habló de la obra pública como puntal para la recuperación del dinamismo de la actividad. En el mismo encuentro, los empresarios privados se comprometieron a debatir hacia adentro de sus entidades formas de colaborar con la inversión no pública en ladrillos.

Cabe destacar que desde su inicio, el Plan Federal abarca obras de diferente tipo, considerando como soluciones habitacionales a la suma de las viviendas nuevas y a los mejoramientos habitacionales.

Por otra parte, desde el ámbito oficial se juegan otra corta para repuntar los niveles de la construcción, esta vez más centrada en el mediano plazo: la creación de puestos de trabajo en las obras de las centrales hidroeléctricas. En los últimos días, de hecho, empezó a dar sus primeros pasos la obra de las usinas de Santa Cruz Néstor Kirchner-Jorge Cepernic (ex Cóndor Cliff-La Barrancosa), a cargo de un consorcio liderado por la cordobesa Electroingeniería y la china Ghezouba. Esta usina tiene el plus de recibir financiamiento externo en dólares: U$S 4714 millones aportados por los bancos China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China Limited y Bank of China Limited.

Otro tanto se espera que aporte al empleo y a la inversión el proyecto hidroeléctrico Chihuidos, que abrirá los sobres con ofertas económicas en la primera semana de septiembre. Hay cuatro consorcios en carrera y también habrá financiamiento externo en un 85 por ciento. La otra pata, más a largo plazo, es la concreción de las obras de otras 15 centrales hidráulicas de menor porte pero mucha penetración regional.

Las viviendas, claves en el despegue del 2003

De acuerdo a cifras oficiales informadas en la página web del ministerio de Planificación Federal, entre el mes de mayo del 2003 y junio del 2014, se alcanzó por la vía de los distintos planes de vivienda federales un total de 1.080.767 soluciones habitacionales. De esa cantidad, hay 795.666 concluidas; 271.875 en proceso de ejecución; y 13.226 a punto de iniciarse.

El detalle de obras realizadas por distrito no sigue la lógica de las magnitudes poblacionales y sus necesidades, sino más bien de la falta de vivienda y desarrollo de cada distrito. Incluso en materia de penetración de obras básicas.

Así, Buenos Aires ostenta un total de 195.151; y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 13.408.

La mayor proliferación de obra se nota además en dos provincias que no son de las economías más grandes: Chaco con 82.261 soluciones habitacionales y Misiones, con casi 139.000. Por su parte, Santa Fe suma 43.581 y Jujuy con 48.577. Córdoba, en tanto, se lleva 36.142 soluciones habitacionales.

En línea con los trazos centrales de los planes federales de vivienda, los estados provinciales firman con la nación convenios para la realización de estas obras, que generan un impacto casi directo en regiones en las cuales la obra pública es un dinamizador de la actividad de esas economías. En el primer Plan Federal, el de 2004, Planificación estimó un impacto en el empleo de 360.000 nuevos puestos de trabajo, de los cuales 240.000 fueron directos y 120.000 indirectos.

Hasta el momento, las distintas etapas del plan tuvieron inicialmente –además de los desembolsos puramente estatales- un financiamiento en parte aportado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que se dedica a apalancar económicamente obras de infraestructura destinados a beneficiarios sociales.

En esta nueva etapa que Tiempo publica hoy, lo que resta saber es cómo se cotizarán las unidades y cómo será el método de inscripción de potenciales beneficiarios.

Detalles del programa

Inicio y salida del pozo: a finales de 2003 y principios de 2004, como una de las políticas para apalancar una economía y una situación social alicaídas tras la crisis de 2001, el por entonces presidente Néstor Kirchner lanzó el Plan Federal de Viviendas.

Ejecución: el Ministerio de Planificación y la Secretaría de Obras comandaron los acuerdos de Nación con las provincias para el destino del dinero para soluciones habitacionales para sector bajos y medios bajos.

Nuevo período: tras los fuertes niveles de caída de la actividad de la construcción, el gobierno lanzó un paquete de medidas para contener el empleo. El Plan Federal está entre ellas.

Fondos del Tesoro: en una primera etapa, este año, se desembolsarán más de $ 15 mil millones, el doble de lo estipulado para este período. Se especula con que se generarán 120 mil soluciones habitacionales.

Mirada de largo plazo: el año próximo, se espera que haya una nueva inversión de $ 30 mil millones, que culmine el proceso dinamizador.

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