La ganadería le ganó a la agricultura y a la inflación en 2014, dado que los precios de la hacienda en pie subieron entre un 40 y 80 por ciento en el año. Esta situación no ocurría desde hace mucho tiempo y según explicó a NA el director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Angus, Javier Martínez del Valle, fue el derrumbe del precio de los granos el condicionante de la situación: ”Los commodities bajaron no sólo en Argentina sino a nivel internacional”, dijo.

Así por ejemplo, se han dado casos extremos como el que ocurre con los pequeños y medianos productores de trigo donde en algunas zonas no hay rentabilidad.

”La ganadería le ganó a la agricultura: los precios de la hacienda subieron entre un 40 y un 80 por ciento en un año debido en gran parte a las expectativas positivas de que la ganadería sea rentable”, afirmó Martínez del Valle.

El liderazgo ganadero estuvo dado por las hembras cuyas categorías son las que más subieron, lo que significa ampliar la fábrica de vacunos (son las madres de los terneros), pero no se basaron en la perfomance de los novillos. De todos modos al desarrollo de la ganadería futuro le falta una pata fuerte y es la exportación ya que las ventas externas motivan la producción de carne.

LEÉR MÁS  El impuesto a las cervezas, otro golpe a las economías regionales

”El cierre de las exportaciones pudo ser una solución en el corto para el gobierno, pero no en el mediano y largo plazo porque faltaron animales y kilos, ya que se exporta pesado y ahora hasta 100 kilos menos se les cargan a los animales”, indicó el director ejecutivo de Angus, una de las razas bovinas más extendidas en el país.

La exportación, entonces, es un estímulo fuerte para que la Argentina produzca más carne: Los exportadores compran ”animales más pesados e impulsan a los productores a agregarle más kilos a los animales”, confirmó.

También se dio el fenómeno de productores que hicieron agricultura no ya para vender el forraje sino para transformarlo en carne vacuna. Existen pioneros como la firma Pavón Arriba de Santa Fe que nació acopiadora de granos y a los pocos años apostó al valor agregado y lideró el sector al iniciarse en el feedlot en 1999 y hoy, según Infocampo, tiene una estructura sólida y totalmente integrada.

Mientras tanto persiste el fenómeno de que la ”carne sube en el en el primer semestre y baja en el segundo desde que crecieron los engordes a corral”, destacó Martínez del Valle.

LEÉR MÁS  Presionada, renunció directora de INDEC que medía pobreza y desocupación

Esta semana, el martes para ser más precisos, se produjo la entrada más importante del último año y medio en el mercado concentrador de Liniers, fueron 15.695 cabezas, después de los feriados de las fiestas y las vacas se mantuvieron sin cambios.

Lo cierto es que en 2014 las vacas le ganaron a la inflación: y así el Índice Rosgan Cría –integrado por vientres con garantía de preñez y vacas con cría al pie– creció un 62% en el último año al pasar de 3041,6 en diciembre de 2013 a 4934,4 en el mismo mes de 2014.
Tal índice logró superar a la inflación anual del 41,4% (noviembre 2013/noviembre 2014) medida por el último dato publicado por el IPC San Luis, el único indicador oficial de inflación no intervenido por autoridades políticas.

Otros referentes aseguran que la buena performance anual de los vientres se fundamenta en el hecho de un número importante de empresarios prevé que la fábrica del sector ganadero experimentará una recuperación a partir de 2016, con un cambio de reglas de juego que implementaría el nuevo gobierno nacional argentino.

En enero-noviembre de 2014 la industria frigorífica argentina produjo un total de 2,461 millones de toneladas de res con hueso de carne vacuna (una cifra 4,9% inferior a la del mismo período de 2013), de la cual casi el 93% de destinó al mercado interno, según datos publicados en el último informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra).

LEÉR MÁS  Empresa familiar local sale al Mercado de Capitales

El sitio Valor Soja advirtió que las ”industrias exportadoras sobrevivientes del proceso kirchnerista, además de seguir registrando obstáculos para conseguir licencias de exportación (ROE rojo), están complicadas por el retraso cambiario, los derechos de exportación (15% sobre el valor FOB) y la pérdida de la capacidad de pago de los importadores rusos”.

Lo cierto también es que en el horizonte se avizora un panorama de agotamiento de los suelos por el cultivo ”soja sobre soja” que necesitan ser rotados con la fertilización que supone la actividad ganadera. Además se pasó de sembrar a nivel nacional en el ciclo 1990- 1991 un área de 15,7 millones hectáreas en los cuatro principales cultivos agrícolas (31,8 por ciento con participación de la soja), a 29 millones en el ciclo 2013-2014, con el 70 por ciento destinado a la oleaginosa y en numerosas ocasiones en desmedro de la ganadería.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here