Luego de conocerse que Singer, de 68 años, es asesor y financista de la campaña Romney, opositor a Barack Obama, ahora la revista The Nation divulgó que fue la familia Romney la que invirtió en los fondos de inversión de Singer, que luego lograron embargar el navío en África.

Aunque a Romney todavía le falta presentar su declaración de bienes e impuestos del 2009, la que se dice más secreta y comprometedora, la revista divulgó que en la de 2011 y 2012, Ann Romney confesó que depositó al menos 1 millón de dólares en Elliott Capital Managment, controladora del fondo NML Capital, la compañía que consiguió ”apropiarse” de la Fragata argentina. La suma real de la inversión de los Romney a través de la firma ”Blind Trust” no se conoce. Las normas estadounidenses no obligan a declarar la totalidad de lo invertido, sino lo mínimo. The Nation estima que el matrimonio republicano pudo haber girado a las arcas de Singer hasta 50 millones de dólares en los últimos años.

”En las declaraciones financieras presentadas en 2011 y 2012, su esposa Ann Romney dice haber invertido ‘más de un millón de dólares’ con Elliott. Esa fue la descripción hecha con respecto a grandes inversiones realizadas por la familia -lo mínimo que por ley se pide que sea declarado-”, sostuvo The Nation, que remonta la primera inversión a fines de 2010, cuando Singer ofreció a bajísimo precio acciones Dolphin, la autopartista de General Motors, que quebró y luego rescató el estado norteamericano.

”De haber mantenido Romney el holding (‘Blind Trust’) a su nombre, debería haber revelado si sus inversiones con Singer dieron frutos por más de u$s 50 millones”, continuó la nota de la revista.

”Es razonable asumir que Singer trató a los Romneys igual que al resto de sus inversores, esto es poniendo un tercio de su cartera en Delphi al momento que la empresa se hizo pública en 2011. Esto significa que con una inversión de al menos 1 millón de dólares en acciones de Delphi, la ganancia mínima hubiera sido de $10,2 millones, más otros $10,2 millones por cada millón que haya entregado a Singer. Todas las ganancias fueron así posible a partir del autosalvataje”, completó la publicación.

Singer se especializó en comprar deuda de países soberanos por pocos centavos, para luego reclamar vía judicial -o por medio de lobby- el total de lo adeudado. Por ejemplo, compró deuda de Perú por u$s 11,4 millones y recibió u$s 58 millones. Lo mismo hizo en Congo: compró por u$s 20 millones y retiró u$s 90 millones.

En la Argentina adquirió bonos defaulteados en 2001 y no ingresó a ninguno de los dos canjes del gobierno kirchnerista. En total, exige al Estado u$s 1.600 millones. En Ghana, NML Capital presentó un reclamo para cobrar u$s 370 millones y logró que la Justicia africana impida la salida del buque escuela de la Armada hasta que no se resuelva la cuestión. Para liberar a la Fragata, piden u$s 20 millones de garantía.

Parte del poder de Singer se mide en el dinero que controla NML Capital: hasta hoy, cerca de u$s 15.000 millones. Este maniobra, le permitió convertir a su empresa en una de las más grande de capital privado de los Estados Unidos y el mundo, con un poder incalculable de presión en niveles estatales y judiciales de cientos de países a través de estudios de abogados locales e internacionales.

En Estados Unidos no sorprende que el titular del fondo Elliott financie la campaña de los republicanos, ni que los candidatos republicanos financien las maniobras especulativas de los ”buitres” contra naciones soberanas. Singer fue uno de los principales aportantes a las campañas electorales de George W. Bush en 2000 y 2004, del precandidato republicano en 2008 y exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here