“…si pensamos con la filosofía Morita, el decía: las empresas (y yo digo los países), deben crear bienes y servicios independientemente de lo que piden los mercados, ya que los mercados no pueden pedir lo que no existe. El helado de soja no existe…” (Expresión irónica y filosófica del escritor del libro: “Argenjapans, la solución de la deuda y el despegue de la economía-Eugenio Pablo Tigani, 2002, Buenos Aires, Editorial Dunken)

Comienza el segundo trimestre de 2014, donde se concentra la mayor parte de las exportaciones de esta cosecha. Ya se liquidaron mas de u$s1.450 millones en menos de 2 semanas de abril, eso es mas del 40% que en el mismo período de 2013. El BCRA compró u$s 1.500 millones en los últimos 10 días hábiles, cuadruplicando la cifra de igual etapa de 2013; las reservas escalaron u$s1.000 millones en unos días, cuando en idéntico ciclo de 2013 habían caído u$s 400 millones.

El fuerte aumento de la liquidación de divisas por parte del complejo cerealero nos indica que los productores eligieron marzo y lo que va de abril, para vender todo o casi todo el complemento de la anterior cosecha retenida. Impulsados porque los bancos comenzaron a restringirle prestamos a los productores sojeros, a quienes además se les encareció fuertemente por la suba coyuntural de la tasa que les aplico el pragmático y curtido presidente del BCRA. Dicen “las malas lenguas” que las cerealeras se vieron ante la necesidad de salir a vender para poder cancelar obligaciones. Nadie pide prestado si tiene monedas en el chanchito, paradójicamente usaron la lógica de pagar con reservas como Cristina Fernández de Kirchner. De todos modos, con el tipo de cambio oficial planchado, ha caído la expectativa de una tasa de devaluación inminente y fuerte, derribando también la especulación (esperar para vender más adelante porque el dólar va a aumentar). Todo indica que permanecerá la venta de la cosecha nueva, en mayo-junio, entonces la oferta de dólares será abundante.

Se calcula que ingresaran u$s 10.000 millones mas en el resto del trimestre, si los productores venden con naturalidad. No cabe esperar otra cosa, porque ahora tienen todos los incentivos para vender. El precio de la cosecha nueva es alto, (tocó 561.63 dólares por tonelada en Chicago), cuando uno recuerda que hace solo 4 meses valía 80 dólares menos. Se cumplen dos o tres meses, cuando “los pronosticadores evaporados” decían que el precio de la soja en mayo iba a estar 120 dólares debajo del precio actual, parece que Dios no confirma “falsas profecías” y no respalda “falsos profetas”. Ahora explican (sin mencionar los informes que compran) que “los dioses” decían que las lluvias iban a afectar la cosecha. Lo cierto es que la producción local de soja se mantuvo y se mantiene firme en alrededor de 55 millones de toneladas. Dado que “la única verdad es la realidad” entonces, se revisaron al alza las proyecciones, ahora el consenso de “profetas de Baal” estima que el BCRA comprará en el segundo trimestre 5.000 millones, de los cuales puede sumar 4.000 a las “Sin reservas” de Redrado.

Al ritmo de liquidación de divisas de la cosecha gruesa, se suma la ausencia de pago del cupón atado al PBI (como reclamaba la oposición), mas los dólares ingresados por YPF y Chevron, en adición podría haber alguna colocación de bonos (el riesgo país cayo 3%). En esa dirección, a fin de 2014 el stock de reservas se ubicaría alrededor de los u$s 32.000 millones.

Por Pablo Tigani para Diario Registrado

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