La caída de la actividad hizo bajar 6 % la recaudación de impuestos

La retracción fue provocada por la menor actividad en el comercio y la industria.

La recaudación total de la provincia cayó 6% en términos reales durante 2018, impulsada por una merma en Ingresos Brutos, impuesto que integra el 75% de la recaudación provincial.

Desde el Gobierno provincial destacaron dos factores principales que marcaron la caída: un baja en la base imponible del impuesto (ventas de la industria y el comercio), y la aplicación del Programa Plurianual de Reducción de Alícuotas, que reduce progresivamente las tasas de Ingresos Brutos para diferentes actividades.

De acuerdo con los números publicados por la Administración Tributaria Mendoza, entre enero y diciembre de 2018 la provincia recaudó $29.405 millones, mientras que el año anterior la cifra total rondaba los $22.710 millones. En términos nominales implica un aumento del 24,2%, pero si se quita el componente inflacionario, se observa una caída que ronda el 6%.

Entre los cinco impuestos que conforman la recaudación provincial (Ingresos Brutos, Sellos, Ingresos Varios, Inmobiliario y Automotor), Ingresos Brutos es el de mayor participación (73%). En 2018 el Gobierno percibió $ 21.741 millones por ese tributo, lo que significó una baja real del 5% en relación al 2017. Ese resultado fue reflejo de una actividad económica que comenzó a caer, especialmente desde mediados de año, tras la devaluación, que provocó un salto inflacionario.

Sin crecimiento real 

Según explicó la ministra de Hacienda y Finanzas de la provincia, Paula Allasino,el Comercio y la Industria fueron las actividades que más cayeron y esto repercutió en la base imponible de Ingresos Brutos, que se sumó a la baja plurianual de Ingresos Brutos.

“Somos una de las pocas provincias que no tuvo crecimiento en términos reales, porque mantuvimos la baja, al contrario de lo que hicieron otras provincias, que decidieron llevar las alícuotas al límite que le permitía el consenso fiscal”, comentó la funcionaria y explicó que la decisión de mantener bajo este impuesto fue “dejar el dinero en el sector privado para permitir la reactivación de empleos”.

El mismo concepto se aplicó en la emisión de los Bonos Fiscales I y II por el que la provincia se comprometió a devolver en Ingresos Brutos el dinero invertido por las empresas que eligieran Mendoza para radicar su actividad. “Los dos bonos fiscales, tuvieron consecuencias directas con un mayor empleo”, agregó. Por otro lado, la inflación proyectada para el año 2018 en el Presupuesto Nacional (15,7%) resultó ser muy inferior a lo que más tarde mostraron los Índices de Precios al Consumidor a nivel país (47,6%).

Las expectativas de principios del año pasado hicieron que el impuesto se actualizara en base a un aumento de precios mucho más optimista, y se desactualizaron rápidamente. “Es lógico que en términos reales no crezca (la recaudación). Son impuestos que vienen muy atrasados; se calcularon en base a una inflación proyectada en 15,7% y quedó muy lejos de la inflación promedio de Mendoza (37,2%)”, explicó Allasino.  
Baja Morosidad A pesar de la caída de la actividad económica, la funcionaria destacó que estar al día con las cuentas trae muchos beneficios para los contribuyentes, lo que incentiva los pagos en término.  “En el caso del impuesto Inmobilario no hemos visto mucha morosidad. El automotor se ha visto más rezagado, pero  el pago es obligatorio para renovar las licencias, lo que nos permite tener garantías de que se va a cobrar”, indicó. 

Sin moratorias Allasino aseguró que no recurrirán a las moratorias para aumentar los flujos regulares. Según  Ignacio Barbeira, director de Rentas de ATM, la administración anterior dispuso ocho moratorias en seis años, lo que significó un aumento de las recaudaciones en una primera instancia, pero luego fue un obstáculo, ya que se “relajó” la conducta de muchos contribuyentes, a la espera de más moratorias.

Disminuyen 30% las impresiones de boletas en ATM

El Gobierno provincial apunta a “crear conciencia en torno al cuidado del medio ambiente” con acciones enmarcadas en el programa “Chau papel”. Así, a los expedientes digitales y a que dejara de imprimirse el Boletín Oficial, se sumó la decisión de reducir las impresiones de las boletas de la Administración Tributaria de Mendoza (ATM).

Según explicó la ministra de Hacienda y Finanzas de la provincia, Paula Allasino, la intención es “llegar más allá con el cuidado del medio ambiente”, y por esa razón a partir del 1 de febrero aquellos contribuyentes que hayan registrado sus correos electrónicos en la página de la ATM recibirán el aviso de deuda por ese medio.

“Queremos llevarle tranquilidad a los contribuyentes, a quienes no tengamos modo de hacerles llegar la boleta, se la vamos a seguir enviando, pero ya no será necesario llevar la boleta impresa para pagar, sino que con el dominio del vehículo y el padrón inmobiliario van a poder realizar el pago”, explicó.
Se espera que cerca del 60% de los contribuyentes deje de recibir su boleta de forma papel en su domicilio, y por el contrario, pase a ser notificado vía correo electrónico, o en la misma web de ATM, ingresando sus datos particulares. La cantidad de impresiones 2019 está calculada con la misma proporción que hubo en 2018 entre el primer y segundo envío.

De los 1.166.300 boletos de Automotor se pasará a 492.060 (57% menos); y de las 975.125 de Inmobiliario a 337.248 (65%). Con estas modificaciones se estima un ahorro de $ 20 millones, resultante del menor costo de impresión y envío de boletas.

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