Algunas bodegas aún no han podido comercializar todo el vino de la cosecha 2014, y ya están informando a sus proveedores habituales que la compra de uva será 50% menor a la del año pasado.
Para graficar la situación, datos del Observatorio Vitivinícola Argentina indican que para el varietal malbec, el cepaje con mayor superficie cultivada de Argentina, el precio entre 2011 y 2014 se ha mantenido prácticamente igual, pasando de $ 4,25 el kilo en 2011 a $ 4,26 en 2014.
Por lo tanto, descontando la inflación, estos productores han percibido en ese período un precio menor por el mismo bien, que ha tenido costos de producción en alza.
Las medidas de gobierno si bien están alineadas con los pedidos, son insuficientes para influir en el mercado y producir un aumento en los precios de las uvas y los vinos. Hay múltiples factores que influyen y que hacen que se dude en el incremento del precio.
Se suman el aumento del salario de la mano de obra, el aumento del transporte para llegar al Puerto de Buenos Aires, (tan grave es que el costo de llevar un contenedor al puerto cuesta igual que el valor de viaje de ese contenedor a de Buenos Aires a cualquier puerto en Europa). Además, el aumento de los insumos para la producción. En fin todo en contra para el que quiere producir varietales.
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