Más de un millón de personas pasaron por las ventanillas para poner sus ahorros en dólares, en agosto. Sumaron 5167 millones de dólares. A ello se agregan otros 1044 millones de dólares comprados para viajes.

Hay que remontarse a la caída del banco estadounidense Lehman Brothers, hace ocho años, para encontrar un período donde la fuga de capitales supere las dimensiones alcanzadas el mes pasado. La corrida cambiaria que precedió a las PASO insumió 5167 millones de dólares en agosto pasado. La dolarización de carteras que siguió al estallido de la crisis internacional alcanzó los 5654 millones de dólares en octubre de 2008. Las operaciones registradas antes de las primarias corresponden a compras de billetes realizadas por 1.075.020 individuos. La cantidad de personas que adquirieron moneda extranjera informada en el Balance Cambiario del Banco Central es la máxima observada en un mes desde la liberalización del mercado cambiario en diciembre de 2015.

Cuando a la formación bruta de activos externos, el ítem donde se imputa la demanda de billetes para atesoramiento y la demanda de divisas para transferencias al exterior, se le suman los 1044 millones de dólares insumidos por viajes, la fuga en agosto asciende hasta los 6211 millones de dólares. De esa manera, la demanda de dólares para atesoramiento y turismo superó los 5502 millones de dólares obtenidos por el Estado nacional a través de la colocación de deuda en moneda extranjera. La conducción del BCRA rechaza que la magnitud de la fuga de capitales financiada por el endeudamiento externo sea indicadora de una creciente vulnerabilidad de la economía a los movimientos de capitales.

La dinámica observada el mes pasado no se limita a agosto. Durante los primeros ocho meses de 2017 la formación bruta de activos externos trepó a 30.117 millones de dólares. Al computar los 8671 millones de dólares insumidos por turismo, la salida de capitales acumulada llega a 38.788 millones de dólares. La fuga insumió así 89 de cada 100 dólares ingresados en las emisiones de bonos realizadas por el Ministerio de Finanzas y 79 de cada 100 dólares acumulados en las reservas internacionales informadas por el BCRA a finales del mes pasado.

Desde la entidad presidida por Federico Sturzenegger, relativizaron la relevancia de las dimensiones adquiridas por la creciente apuesta al dólar al señalar, en el informe publicado ayer, que “las compras netas tuvieron una tendencia creciente en las dos primeras semanas previas a las elecciones del 13 de agosto, comportamiento habitual en los periodos preeleccionarios, y mostraron luego una desaceleración en el resto del mes”. A su vez, desde la entidad enfatizan que “parte de estas compras de billetes impulsaron el incremento en los depósitos en caja de ahorro en moneda extranjera”.

Los miembros del directorio de la entidad advierten que cuando se observan entre los valores netos de la formación de activos externos el guarismo que computa los ingresos por venta de divisas, la magnitud del fenómeno se relativiza. Utilizando el criterio de los funcionarios, la fuga alcanza a los 3165 millones de dólares. La cifra suavizada es, de todos modos, la más elevada en lo que va de 2017 y la mayor desde que asumió el gobierno de Cambiemos en diciembre de 2015. Los datos del Balance Cambiario revelan que la liberalización del mercado cambiario no esta siendo acompañada por un apalancamiento al desarrollo económico y productivo del país.

La cantidad de personas que compraron moneda extranjera el mes pasado, alrededor de 1,1 millón de individuos, representó un incremento de 100.000 clientes frente a julio cuando comenzaron las presiones cambiarias que insumieron una significativa porción de reservas internacionales del BCRA para aplacar las presiones sobre la cotización de la moneda estadounidense.

Consultados por este diario colaboradores del banquero central, consideran improbable que se vuelva a reiterar un escenario semejante: “Compraron caro”, expresaron al jactarse de la onerosa estrategia desplegada por el Gobierno para contener la corrida previa a las PASO que llevó al dólar a superar los 18 pesos.

El informe del Banco Central precisa que el 10 por ciento de las operaciones para compra de billetes físicos fueron por más de 2 millones de dólares. De esa porción, 7 puntos porcentuales corresponden a operaciones individuales que superaron los 5 millones de dólares. La autoridad monetaria precisa que la mayor parte de las transacciones, el 42 por ciento del total, corresponde a importes de hasta 10.000 dólares. La magnitud promedio de esas compras alcanzó los 1448 dólares.

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