El gobierno nacional anunció ayer su decisión de liberar 500 mil toneladas de trigo para la exportación, con lo que el saldo total para vender al exterior alcanzaría las 1,5 millones de toneladas a lo largo del presente año. Durante la comunicación, realizada en el microcine del Ministerio de Economía, Axel Kicillof, acompañado por su par de Agricultura, Carlos Casamiquela, subrayó que la medida apunta a ”garantizar el consumo interno de trigo para evitar las especulaciones y el desabastecimiento que se pudo ver durante el año pasado”. El funcionario aseguró también que el gobierno mantiene la convicción de ”aprobar la exportación de hasta el último grano excedente” que exista durante la campaña triguera.

La operación de las 500 mil toneladas de trigo que se podrán vender al exterior se canalizará a través de los Registros de Operaciones al Exterior (ROE) ”ya emitidos y aprobados, en forma proporcional con los volúmenes prorrateados”. La decisión no fue unilateral sino que se adoptó después de una reunión con más de 50 asociaciones que integran la Mesa del trigo, quienes destacaron la medida oficial.

Además de Kicillof y Casamiquela, participaron del encuentro el secretario de Comercio, Augusto Costa; el secretario de Agricultura, Roberto Delgado; el secretario de Emergencia Agropecuaria, Javier Rodríguez; y la subsecretaría de Coordinación Económica, Mariana González.

”Es muy importante el aumento en la proyección del volumen de la cosecha, no sólo porque permite abastecer el mercado interno sino porque además permite contar con un saldo exportable”, explicó Ider Peretti, titular de la Confederación General Económica (CGE), una de las entidades que participan de los diálogos y las decisiones que tienen lugar en la mesa triguera.

”En el encuentro se ratificó la continuidad del fideicomiso triguero y el ministro Casamiquela destacó la sustentabilidad basada en las rotaciones, buscando una salida al esquema del monocultivo. El esquema trigo/soja da un interesante horizonte de rentabilidad al productor”, agregó Peretti.

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En tanto, el titular de la Comisión de Agricultura y Agroindustria de la CGE, Claudio Andreoli, planteó que los exponentes de la producción agropecuaria y agroindustrial, no solamente cereales y oleaginosas, sino también el total de las expresiones de las economías regionales, buscan que ”el trigo sea transformado en harina y subproductos para usar la capacidad ociosa que tienen los molinos harineros diseminados en el país y, de este modo, exportar el trabajo además de la materia prima”. En este sentido, la Mesa de Enlace (Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas y Coninagro), que el fin de semana se reunió con el diputado opositor Sergio Massa, rechazó enfáticamente la iniciativa gubernamental y calificó el anuncio como ”falso”. En un comunicado, los ruralistas señalaron que ”con la supuesta intención de cuidar la mesa de los argentinos, el anuncio no es otra cosa más que una declaración claramente falsa”.

Además, agregaron que ”ni la mesa de los argentinos contiene hoy un precio de pan razonable y a la altura de su nivel de ingresos, ni los productores reciben un precio acorde al esfuerzo, al aumento de los costos de los insumos y a la inflación, que golpea sin cesar”. Por eso opinaron que la medida profundiza ”las ventajas de los sectores intermediarios, transformando en rehenes de sus grandes ganancias a los productores y consumidores”.

”Nunca el campo podrá estar de acuerdo con medidas que generan un aumento del precio del pan. Nunca el campo estará conforme con la drástica reducción del área sembrada de trigo, y nunca los productores estarán de acuerdo con la falta de un mercado transparente que impide el cumplimiento de los compromisos asumidos para abastecer los mercados externos”, agregó la Mesa de Enlace con el fin de desestimar las acusaciones de especulación que deslizó el ministro Axel Kicillof.

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Desde el gobierno respondieron implícitamente a las críticas de los ruralistas: ”La voluntad es que todo el excedente vaya a la exportación en función de los 9,2 millones de toneladas de cosecha que prevemos para la actual campaña, evitando así especulaciones erróneas cómo las del año pasado cuando la Bolsa (de Cereales) calculaba una cosecha de 12,5 millones de toneladas y en octubre la realidad indicaba una cosecha de 8,2 millones de toneladas”, subrayó Kicillof durante su exposición.

El gobierno nacional apunta a que los movimientos especulativos con el precio internacional derivan en faltantes de harina en el mercado interno que conllevan a un aumento de los precios de los productos derivados vitales en la canasta básica de los alimentos como el pan y los fideos.

A su turno Casamiquela transmitió su preocupación por el avance del monocultivo vinculado a la soja e instó a una rotación de cultivos de cara al futuro. ”Hay que tener cuidado con los modelos de producción, es necesaria una rotación de nuestros suelos, por lo tanto, es clave aumentar la superficie sembrada de trigo”, indicó Casamiquela. En tal sentido, el funcionario aclaró que se está ”trabajando con prudencia y cautela para garantizar el consumo y claramente hay una apuesta fuerte del gobierno a generar este camino de confianza, con devoluciones a los productores cuánto más grande sea la producción”.
Casamiquela adelantó que, además, se hará un ”abordaje integral de todas las cadenas de producción, que suman un total de 36, al menos identificadas, pensando en la rentabilidad del productor y en precios razonables para los consumidores, con garantía de calidad”. «

Avances en la reunión de la mesa de ganados y carne

Los principales actores que integran la Mesa de Ganados y Carnes se reunieron ayer con las autoridades del Ministerio de Agricultura cuestiones técnicas como el control comercial, el sistema de información, la oferta de hacienda, el peso de faena y el acceso a mercados internacionales, con el objetivo de establecer un diagnóstico actual con indicadores de la cadena cárnica argentina. Estos ejes fueron previstos a través de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Economía, el SENASA, la Cancillería y representantes del sector privado.

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“Hay una fuerte decisión política de trabajar con todos los organismos de información del Estado. Permanentemente trabajamos con el Ministerio de Economía en este aspecto”, aseguró el subsecretario de Ganadería, Jorge Dillon, destacando la presencia del representante de Economía, Santiago Capobianco.

Además, Dillon, que coordinó el encuentro, manifestó que “el Ministerio se comprometió a trabajar al máximo para lograr una política integral de carnes para el país. Hoy tenemos casi 500 mil terneros más y como ha dicho el ministro queremos llegar a los números de antes, con un 80% de producción para el consumo interno y un 20% para exportación”.

Francisco Aguzzi, representante por la Federación Agraria Argentina (FAA), dijo que “la charla técnica fue positiva. Yo planteé que además de la parte productiva hay una cuestión social del productor y que hay que poner el acento en el novillo pesado”, y agregó que “el gobierno tiene la función de ayudar y de emparejar los sistemas, hay que ayudar al que menos tiene”.

En tanto, Daniel Urcia, Director Ejecutivo de la Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne (AFIC), manifestó que “la convocatoria del Ministerio fue muy positiva, incluso la presencia del Ministro Casamiquela con su mensaje, con haber saludado a cada uno de los presentes y expresado la idea de trabajar, para construir las condiciones necesarias para que el sector de ganados y carnes mejore”.

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