El fin del 2015 trajo, a su vez, el fin del dólar tarjeta. Ya dejó de ser lo ventajoso que era en el período ?cepario?. Tampoco hay necesidad de pedirle a la AFIP autorización para poder comprar dólar turista, donde uno estaba obligado a adquirir la moneda del país de destino en lugar de poder ir con dólares para cambiarlos allá.

Ahora, con la libertad financiera del post cepo, lo más conveniente a la hora de vacacionar en el exterior es comprar dólares y viajar al país de destino con las divisas, para adquirir ahí la moneda local.

Las casas de cambio suelen tener una pizarra muy abierta, lo que quiere decir un spread ancho entre el precio de compra y el de venta de las monedas que son sean dólares.

La segunda moneda de menos spread suele ser el euro, que varios bancos lo manejan. A continuación vienen el chileno y el real, seguido por el uruguayo y el guaraní. Por lo general, para estas monedas hay que recurrir a las casas de cambio, porque los bancos (excepto los específicos, como Piano o Supervielle, por ejemplo), no suelen tenerlos.

En esos casos, el spread puede llegar hasta el 50%. En rigor, una de las estrategias para saber si la casa de cambio tiene un buen precio de pizarra es comparar cuánta diferencia hay entre la punta compradora y la vendedora.

A mayor diferencia, peor suele ser el tipo de cambio. De ahí la importancia en darse una vuelta por las financieras de la City porteña alrededor de las calles San Martín y Sarmiento para comparar los precios antes de comprar. ?Camine señora, camine?, diría la legendaria Lita de Lázzari.

?Llevar la moneda local, si la pagás razonable, es un problema menos para aunque sea pagar el taxi. En muchos lugares no hay bancos a mano, en las playas brasileñas no es tan fácil?, se defiende un ejecutivo del sector.

?Si llevás dólares no está mal, pero el tema es encontrar rápido un lugar que te cambien, a veces no es tan fácil y los hoteles te pagan el dólar bajo (excepto que te hospedes)?, admiten las fuentes.
Lo cierto es que si uno viaja a Uruguay, por ejemplo, el spread entre el dólar y el peso uruguayo es mucho menor que en las casas de cambio locales. Por eso, conviene viajar con dólares y cambiarlos allá.

El peor negocio es ir con pesos argentinos, porque en Punta del Este toman un tipo de cambio incluso más alto que el del blue en el mercado paralelo.
Fin del ?raspao?

El ?raspao? ya no va más. Así se denomina en la jerga a los que llevaban tarjetas de crédito para hacer compras ficticias (por lo general en agencias relacionadas con el sector turístico) y así hacerse de billetes más baratos que el blue. Y es lo que siguen haciendo los venezolanos, y lo que les ofrecen en Florida muchos arbolitos vestidos de naranja.

Pero lo cierto es que ahora incluso pagar con tarjeta en el exterior ya no es tan buen negocio. Por un lado, porque si se paga con crédito toman el tipo de cambio de cuando vence el resumen (que puede llegar a ser hasta dentro de 30 días) y puede estar más alto que el de hoy. Con débito, en cambio, uno se asegura pagar el tipo de cambio del día de la compra.

Pero la principal desventaja es que, si la compra se hace en un país donde la moneda no sea el dólar, hay una doble comisión. Primero en el banco del exterior se pasa de reales (si es en Brasil, por ejemplo) a dólares. Y el banco argentino lo pasa de dólares a pesos. Esto se traduce en un doble spread y en un peor tipo de cambio.

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