”Depende de los sectores y del tipo de carne, el
aumento fue de entre 20% y 30% en los últimos días, aumentó mucho”,
subrayó el empresario y aclaró que en enero no habrá una retracción
total de los incrementos.

Indicó en ese sentido que el kilo de
asado para la Navidad y Año Nuevo estará entre los $ 100 y $ 130 por
kilo, según el lugar (ciudad y barrio) en el que compre el consumidor,
dado que no existe uniformidad de precios. Según Schiariti, lo primero
que motivó el aumento de precio fue que los productores restringieron la
oferta porque decidieron quedarse con las hembras para convertirlas en
madres y multiplicar la producción ante una nueva perspectiva de
mercado.

Así, el empresario indicó que las políticas que se
implementaron durante el gobierno de Cristina de Kirchner no motivaban
el incremento de la producción, por lo que los productores vendían hasta
las posibles vacas madre. El segundo motivo, según Schiariti, estuvo
vinculado con la habitual suba de precios de fin de año que se produce
en diciembre en todos los sectores de la economía aunque en este rubro
se nota más: por las mejores expectativas y el ajuste de época.

Y
también hay un tercer motivo: faltan unos 350.000 terneros que no
nacieron en 2014 producto de las severas inundaciones en la provincia de
Buenos Aires, lo que además produjo la mortandad de miles de vacas.
”Todo eso genera que no haya carne suficiente para el consumo de los
argentinos en la actualidad”, apuntó, en declaraciones a Radio del Plata
el presidente de CICCRA, la cámara que representa a la industria de la
carne.

El designado ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat
Gay, había anunciado que a mediados de enero lanzará un amplio acuerdo
de precios y salarios, por lo que se retrocederán los valores de los
alimentos al 30 de noviembre, cuando ya se habían registrado fuertes
aumentos.

Pero Schiariti aclaró que sólo el 40% de los aumentos
totales registrados hasta el 31 de diciembre se podrían retrotraer en la
primera quincena de enero, cuando el consumo disminuye notablemente.
”Eso es lo que ocurre habitualmente. Se va a retrotraer el precio del
ganado y más lentamente en las carnicerías”, sostuvo e insistió que el
valor de la carne a los consumidores ”no va a volver a los niveles de
noviembre, sólo bajará un poco”.

Precisó que el de la carne no es
un mercado concentrado porque hay 220.000 productores y más de 500
plantas industriales en la Argentina, por lo que es ”imposible de
regular” o arbitrar para que todos acepten volver atrás con las subas.
El consumo de carne se encuentra en la actualidad en unos 60 kilos por
habitante por año, un nivel mayor al de 2012, 2013 y 2014, pero inferior
al de 2009, 2010 y 2011, precisó el empresario y representante
industrial.

Ámbito Financiero

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