Buscan replicar el modelo de energías renovables para financiar la obra pública

En el sector de las grandes empresas privadas que se dedican a las obras públicas miran cada vez con mayor envidia el devenir del sector de las energías alternativas.
Así como el Gobierno fijó por decreto que el 2017 es el año de las ”energías renovables” y lanzó licitaciones públicas para el Programa RenovAr, que ya significaron contratos por más de u$s 1200 millones, los contratistas ”clásicos” del Estado buscan crecer de la mano de las licitaciones de rutas, caminos, cloacas, escuelas y algunas viviendas y empiezan a pedir algunos cambios para darle un envión al sector.
”Tenemos que copiar el formato que están utilizando para energías renovables si queremos que la obra pública crezca”, asegura un hombre fuerte de la construcción. ”Sin eso, aunque el Gobierno tenga toda la voluntad, va a ser difícil”, agrega.
El formato que utiliza el Gobierno y que hasta ahora fue un éxito es el de conseguir préstamos de organismos de créditos internacionales que funcionan como garantía frente al ”riesgo argentino”.
Así, por ejemplo, la semana pasada el BID aprobó un crédito de u$s 880 millones de los que u$s 480 millones quedan como garantía para impulsar inversión en energías renovables.
”La Argentina no tiene problemas de pago, todos saben que tarde o temprano paga, lo que tiene es riesgo político por eso las inversiones no vienen. Este tipo de herramientas te aseguran un respaldo de un tercero frente a que, por ejemplo, un Gobierno decida modificarte la tarifa establecida”, explica uno de los impulsores de replicar la idea en el sector de construcción.
”La realidad es que la Argentina tiene muchos años de no cumplir compromisos y el modelo de las energías renovables es bueno porque atrajo a muchos capitales porque tiene un reaseguro que ante incumplimientos de Argentina te pagan, lo que significa que minimiza el riesgo y que baja la tasa de interés”, explicó a El Cronista Gustavo Weiss, titular de la Cámara Argentina de la Construcción.
El titular de la cámara que reúne a las grandes contratistas de obras públicas explicó que en el Gobierno ”están analizando utilizar esta herramienta para PPP (proyectos de participación público-privado), como por ejemplo, en vialidad y en la construcción de hospitales”.
Otro empresario que pidió reserva de su nombre explicó que ”sin una medida de ese estilo va a ser difícil que lleguen capitales a invertir y que se dé la revolución de la que habla Macri. Hace falta buscar garantías, que es lo que el sector privado necesita porque son obras que pasan por varios gobiernos y necesitas que no te cambien las reglas de juego, que si te van a pagar, por ejemplo, tantos dólares por la energía, no te lo modifiquen”.
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