”Es mentira que el gobierno tenga una deuda con las automotrices”, dijo Kicillof al referirse hoy al encuentro que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner mantuvo anoche con los distintos eslabones del sector para analizar la coyuntura de esa industria y confirmar la continuidad del Programa de Crédito Automotor (Procreauto), a partir del 24 de septiembre, cuando vence el primer tramo del plan.

En el encuentro que se extendió por tres horas, la Presidenta puso sobre la mesa acciones desarrolladas en contra de la promoción de Procreauto, plan que cuenta con una financiación de hasta el 90 % del valor del vehículo para la compra de autos cero kilómetro de producción local.

El diálogo con las automotrices continuará mañana en horas de la tarde, encabezado por Kicillof y la ministra de Industria Débora Giorgi.

El titular del Palacio de Hacienda explicó que la deuda reclamada se trata de compromisos de las filiales locales con sus casas matrices, es decir, ”es deuda comercial, no financiera”, tras explicar que la industria mueve 27.000 millones de dólares en el país, de lo cual las terminales le reclaman al Gobierno ”una cantidad equivalente a 10% del giro normal de un negocio”.

Kicillof agregó que las automotrices ”ganaron tanto en el Mercosur, en los últimos años, que no quisiera pensar que la suspensión de trabajadores es un mecanismo extorsivo para obtener las divisas que quieren”, tras recordar que las terminales tienen 8.000 millones de dólares de déficit comercial anual, que es lo que ”cuesta mantener andando el sector automotor”.

En esta misma línea, la ministra de Industria, Débora Giorgi, detalló que el plan Procreauto se extenderá hasta diciembre y que en esta segunda fase ”no se van a poder aceptar” especulaciones por parte de las terminales, las que podrán adherir voluntariamente al sistema o desistir del mismo como ocurrió en su primera etapa que culmina el 24 de septiembre.

”Realmente la situación que está atravesando el sector automotriz es pura y exclusivamente en parte por algunas acciones especulativas, pero también porque las terminales no están utilizando la herramienta que ellas mismas pidieron, que es el programa de financiamiento blando Procreauto, que es inédito en la historia argentina”, explicó Giorgi.

La ministra también aseveró que la excusa de las automotrices de que no tienen divisas para pagar las autopartes ”es falso”, al precisar que en lo que va del año, por sobre el pago de autopartes, ”las terminales tuvieron 2.800 millones de dólares para pagar autos importados y hacer otros giros”, y alertó sobre una posible intención de ”seguir espoleando a la Argentina y seguir sacando dólares”.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, también se refirió al tema automotriz e insistió en que ”este boicot a Procreauto” tiene como objetivo ”especular en cuanto a una eventual suba de precio” de los vehículos y reafirmó que ”no existen razones para suspensiones” en las terminales locales con un mercado local que aspira llegar a las 700.000 unidades vendidas en este año.

El funcionario nacional planteó también su malestar ante la actitud de las empresas automotrices de ”generar un marco de eventual incertidumbre de precios”, cuando desde el Gobierno se trabaja en la ”estabilidad macroeconómica para que la gente pueda obtener financiamiento, comprar un auto y propiciar así un circulo virtuoso que beneficia a todos”.

Por fuera del Gobierno, el titular de la Asociación de Concesionarios Automotores (Acara), Abel Bombrad, aclaró que las concesionarias no están recibiendo el ”aprovisionamiento necesario para la demanda que genera el Procreauto”, en línea con la denuncia que la Presidenta realizó la semana pasada sobre la falta de unidades para la venta.

”No tenemos el aprovisionamiento de fábricas necesario para acompañar la demanda que ha generado el plan Procreauto y ahí es donde se produce el cortocircuito. Si no nos dan los autos, nosotros no podemos entregarlos”, explicó el titular de Acara, al precisar que las concesionarias bajaron su stock de vehículos en unas 34.500 unidades desde febrero.

El secretario general de la Cámara de Comercio Automotor (CCA), Alejando Lamas, también resaltó la utilidad del programa de crédito para fortalecer la demanda al afirmar que Procreauto ”sirvió para dinamizar el mercado”, y consideró que uno de los problemas del sector automotor local es la falta de una industria de autopartes consolidada.

Sobre el debate abierto entre el Gobierno y las terminales, Lamas planteó que las terminales que operan en el país tienen origen extranjero, y si bien se les dice argentinas porque están constituidas aquí, ”sus casas matrices, que son las que dan las directivas, son extranjeras, tienen otros intereses, seguramente diferentes a los argentinos”.

Precisamente, desde el sector autopartista, el presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (Afac), Juan Cantarella, afirmó que en cuanto a la participación nacional en la fabricación de un vehículo ”hay un incipiente cambio de tendencia, pero hace falta un muy fuerte proceso inversor”.

Cantarella sostuvo que ”un auto que se arma en el país tiene un componente del 20 a 25 por ciento de piezas nacionales y para que esa integración sea del 50% ”habrá que resolver previamente cuestiones como el ‘requisito de origen’ y cuestiones arancelarias que actualmente se están negociando con Brasil”.

En los primeros ocho meses del año, las concesionarias despacharon un acumulado de 501.814 autos cero kilómetro, lo que representa un descenso del 25% en la comparación contra el acumulado del año pasado en el que se habían patentado hasta esta fecha 670.441 vehículos.

En cuanto a la producción local de vehículos, las terminales sacaron de sus líneas de producción en lo que va del año un total de 403.534 vehículos, un 24,8% por debajo de la performance registrada en el mismo período de 2013 de 536.397 vehículos, mientras que en el rubro exportaciones, en 2014 se embarcaron 222.902 vehículos, un 24,8% menos respecto de los 296.328 del mismo período de 2013.
Telam

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