4 problemas economicos que Macri debe resolver ya

El presidente electo de la argentina Mauricio Macri debe abocar buena parte de su tiempo en estos primeros días a transmitir certezas, serenidad, confianza, y a decir cómo piensa resolver los problemas más urgentes de la economía, la herencia menos amable (y no reconocida) del kirchnerismo, que vivió una etapa de euforia y virtuosismo económico entre 2003 y 2007, un sube y baja hasta el 2011 y desde allí, el estancamiento del segundo gobierno de Cristina.

Algunos de estos problemas son “macro” y otros tienen dependencia entre sí, y todos conforman la agenda de ahora mismo.

1. Cepo y dólar

El tipo de cambio oficial a 9,70 pesos no existe. No es el precio real del dólar en la Argentina. El sostenimiento de ese tipo de cambio:

– Destruyó a las economías regionales, que dejaron de ser competitivas con el “dólar planchado” hace rato, mientras sus costos internos subían por la inflación.

– Fomentó el turismo de argentinos hacia el exterior con el consiguiente gasto cada vez mayor de divisas.

– Provocó que los argentinos quisieran ahorrar cada vez más en dólares, algo que no consiguió calmar ni siquiera la venta del “dólar ahorro” por parte del gobierno.

Frente a la falta de dólares se cometió el tremendo error del cepo.

El remedio (el cepo) terminó siendo peor que la enfermedad (el dólar barato y la inflación).

Para aquellos que viven de la exportación, ha sido la muerte. El cepo y la falta de acceso a dólares forman parte del mismo problema. No hay dólares ni para quienes deben pagar importaciones, que ya tienen acreencias por casi 9.000 millones de dólares. Para que se entienda: el 82 % de las importaciones argentinas son bienes de producción o de capital, es decir, cosas para fabricar otras en el país. El vino importa desde corchos hasta levaduras y muchos otros insumos, por ejemplo. Lo mismo autopartistas y varias industrias más. El precio real del dólar es el que a la larga determina el precio de los bienes.

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El nuevo gobierno deberá tener mucho cuidado porque si el dólar sube más de lo planeado o no demuestran que lo pueden controlar, de inmediato se reactivarán las expectativas inflacionarias tan comunes en los argentinos. La liberación del cepo y adecuación del valor del dólar deben ser parte de un programa integral, sólido y creíble.

2. Acuerdo con los “Holdouts” (buitres)

La economía no se va a normalizar en su funcionamiento si no hay inversiones genuinas, acceso a financiamiento sano para estados y empresas en momentos en que el mundo la plata está más barata, salvo para países como Venezuela, Argentina o Irán. Macri debe hacer un acuerdo con los holdouts. Podríamos discernir entre acreedores “malos”, el 7% los fondos buitre que no ingresaron al canje, y los “buenos”, el 93% del total, los que sí ingresaron a los dos canjes. Pero cuidado, que los “buenos” no están cobrando por los fallos sucesivos del juez Thomas Griesa en Nueva York, y por lo tanto en cualquier momento pueden ser “malos”. Y los “malos” nos tienen trabado el acceso al crédito internacional.

Un acuerdo digno y rápido con los buitres es una condición casi indispensable para ordenar la economía. Con confianza e ingreso de capitales, es más fácil arreglar el resto de las variables que están enloquecidas en la Argentina, como la inflación y las tasas de interés.

Un eventual acuerdo con los acreedores será la operación de alta política internacional más compleja que enfrentará Macri en lo inmediato. Así como el levantamiento del default de Kirchner y Lavagna fue un hito que permitió el crecimiento de la Argentina, la finalización de este proceso será uno de los grandes hitos del gobierno de Macri.

3. Inflación

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Normalizar el Indec y las estadísticas es un paso, pero lo central será resolver el problema de la inflación, el impuesto al trabajo más distorsivo que existe. Más del 25  %  anual en los últimos años, el alza constante de los precios y la emisión permanente de moneda para soportar el déficit público deben ser corregidas. De cara a la gente, es el problema número uno, más que el dólar.  

Macri tendrá que presentar un plan que baje el déficit del Estado y controle la emisión de dinero, a la vez que baje las expectativas de los empresarios y sindicatos sobre los aumentos salariales y de precios. Con remarcaciones histéricas o sindicatos que pidan el 35% de aumento será casi imposible estabilizar la economía aunque fuere gradualmente.

Si no se ordenan las expectativas de aumentos a un número lógico en el 2016, de poco servirán el resto de los esfuerzos que se hagan.

4- El déficit del Estado

El déficit fiscal es un verdadero problema. Aunque lejano para un ciudadano común, es clave para el funcionamiento de la economía. Porque el déficit genera emisión de dinero y ello aumenta la inflación. Cuidado porque todas las promesas electorales: bajar las retenciones, pagar más a los jubilados, disminuir el impuesto a las ganancias a los trabajadores van en el sentido opuesto. Por el momento sólo la baja de los subsidios a las tarifas va en la dirección de arreglar las cuentas aunque será a costa del enojo de una parte de la población, que paga en Buenos Aires y la CABA por luz, gas y transporte hasta diez veces menos que en el interior.

Fuente: MendozaPost

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